25/04/2026

Locales

Crisis sanitaria: municipios alertan por el impacto del recorte nacional

24/04/2026 08:50 | La situación del sistema de salud en la provincia de Buenos Aires atraviesa uno de sus momentos más críticos, con hospitales municipales cada vez más exigidos y presupuestos al límite. En ese contexto, Necochea aparece como uno de los distritos que puso en evidencia la magnitud del problema al declarar la emergencia sanitaria por 180 días.



El escenario se repite en distintos municipios: aumento de la demanda, falta de profesionales, encarecimiento de insumos y una caída de ingresos que no logra acompañar el ritmo del gasto. A esto se suma un factor clave que agrava la situación: la reducción de programas y transferencias desde el Gobierno nacional, que termina trasladando mayor presión a los estados locales.

En Necochea, el intendente Arturo Rojas explicó que el municipio invierte más de 22.000 millones de pesos en salud, pero aun así enfrenta un déficit cercano a los 5.900 millones. “No alcanza con lo que se cobra y hay deudas importantes”, advirtió.

El problema no es aislado. En Balcarce, el intendente Esteban Reino habló de un déficit de mil millones de pesos y denunció deudas de obras sociales. “Están sobrecargadas las guardias y los turnos”, señaló.

En Trenque Lauquen, el secretario de Hacienda Alfredo Zambiasio advirtió que el área de salud ya acumula un déficit de 1.279 millones de pesos y podría cerrar el año con un rojo de hasta 5.000 millones si no cambian los ingresos.

La presión también se refleja en Coronel Rosales, donde el intendente Rodrigo Aristimuño indicó que el 40% del presupuesto municipal se destina a salud, en un contexto donde los costos se multiplicaron y los recursos siguen cayendo.

Detrás de estos números aparece un patrón común: cada vez más pacientes migran del sistema privado al público por la imposibilidad de sostener una prepaga u obra social, mientras los municipios deben absorber esa demanda con recursos cada vez más limitados.

La emergencia sanitaria declarada en Necochea sintetiza esa tensión estructural: dificultades para cubrir guardias, problemas para radicar médicos en el interior y un sistema que funciona al límite.

El diagnóstico es compartido por distintos distritos: la salud se convirtió en el principal gasto y, al mismo tiempo, en el mayor desafío. Con menos aportes nacionales y mayores responsabilidades locales, los municipios enfrentan una ecuación cada vez más difícil de sostener.

En ese marco, la advertencia es clara: sin una recomposición de recursos o una redefinición del esquema de financiamiento, la presión sobre el sistema sanitario seguirá creciendo, poniendo en riesgo la calidad y la continuidad de las prestaciones.