24/04/2026

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Lucas Silva: de La Dulce a la primera de River

16:52 | El volante central de 19 años, surgido en las infantiles del Deportivo La Dulce, se entrenó con la Primera y es seguido de cerca por Eduardo “Chacho” Coudet.



Cuántas veces habrá soñado Luquitas con ver su nombre escrito, que el mundo futbolístico comience a hablar de él. Esa ilusión que parecía lejana está a pasitos de hacerse realidad. Nacido en 2007 en el pueblito de los dos nombres NICANOR OLIVERA (Estación La Dulce) ubicado a 56 km de Necochea. Zona agrícola por excelencia. La tranquilidad del pueblo asombra. Todos nos conocemos, las calles no tienen número ni nombre. Todo es al lado de... enfrente de...Cada potrero le da lugar a la magia. No hacen falta muchas cosas para ser feliz. Con una pelota alcanza y sobra. Lucas lo sabía. Apenas lo ví jugar intuía que estaba para "algo grande" No era uno más. Se destacaba por encima del resto. Forma parte del exclusivo grupo de seres que están predestinados a trascender.  

Lo recuerdo  en los partidos de "Mundialito" en el CEF nro 17, una pulguita goleadora, no más de 5 años, que cada vez que hacía un gol miraba a la tribuna y me los dedicaba. Luego llegó el turno en las Categorías Infantiles  del Club Deportivo La Dulce (de la Liga Necochea de Fútbol) menudito, con el pantaloncito que le cubría hasta la mitad de las piernas. Siempre dando ventajas desde lo físico  (jugaba ante rivales mas grandes) pero con una calidad de excelencia.

Un sentido de ubicación en el campo que asombraba a propios y extraños.  Goleador pero si había que generar juego en el mediocampo él lo hacía. Y lo lograba a la perfección. En 2016 Llegó la prueba de River y era imposible que no posaran su mirada en él.   Era muy chiquito para quedarse en la pensión del club por lo que le permitieron ir a jugar dos veces al mes. Enorme el sacrificio que hizo la familia para sostener ese sueño. Gente humilde y trabajadora. Lucas hizo el secundario en el Instituto River Plate y su mamá se instaló con él en la gran ciudad. Ese monstruo que te devora. Sin sacrificio no hay recompensa.  

Cada vez que vuelve a la localidad nos demuestra que sigue siendo el pibe de siempre. Mantiene la humildad como bandera. Hoy toda la comunidad dulcense celebra esta grata noticia. En un River diezmado en juego Lucas le puede aportar esos aires nuevos que salvan cualquier situación insalvable. Es el sueño hecho realidad. El fruto del sacrificio y el trabajo constante. ¿Quién es Lucas? Alguien que se animó a hacer realidad un anhelo, que dejó muchas cosas de lado para que eso suceda. Sencillo, de buena madera, atento. El pibe del pueblo que un día se fué persiguiendo ese sueño. Y en definitiva...también cumplió el nuestro.

Por Matilde Díaz. (Periodista Deportiva de La Dulce)