Durante su discurso, Kicillof aseguró que “el plan para ocultar la crisis se ha derrumbado” y remarcó que el deterioro en lo productivo, laboral y social “ya es innegable”. En ese marco, rechazó las explicaciones que apuntan a gestiones anteriores: “No fue ni la pesada herencia ni el ‘riesgo kuka’, sino la política económica del Gobierno nacional”, sostuvo.
El mandatario también planteó la necesidad de una reconstrucción política dentro del peronismo bonaerense, con el objetivo de ampliar su base. “No se trata de alianzas electorales, sino de escuchar, discutir y convencer”, afirmó, en referencia a la necesidad de acercarse a sectores desencantados con el rumbo actual.
En el encuentro se formalizó además la nueva conducción del PJ provincial. Verónica Magario fue designada como vicepresidenta primera, mientras que Federico Otermín ocupará la vicepresidencia segunda. La Secretaría General quedó en manos de Mariano Cascallares y la de Formación Política a cargo de Julio Alak.
También se confirmaron otras áreas clave: Mariel Fernández estará al frente de la Secretaría de Mujeres y Género, mientras que Ariel Sujarchuk continuará en Finanzas, acompañado por Noelia Castaño como subtesorera.
En el cierre, Kicillof convocó a la militancia a fortalecer la presencia territorial y construir una alternativa política frente al oficialismo nacional. “Nuestro trabajo es terminar con esta pesadilla y ofrecer una esperanza al pueblo”, expresó.
Además, anunció una movilización para el próximo miércoles hacia el Ministerio de Capital Humano, donde intendentes y dirigentes reclamarán por la restitución de fondos para programas alimentarios, en medio de la creciente tensión entre la Provincia y la Nación.