Un relevamiento de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) sobre 2.442 locales mostró que, si bien el 92,2% de los comercios continúa en actividad, existen corredores críticos donde los cierres se multiplican. Las zonas más afectadas son Juan B. Justo y 12 de Octubre, donde la persiana baja ya es una postal frecuente.
“El comercio sigue funcionando, pero hay corredores donde la situación es crítica y exige decisiones inmediatas”, advirtió el titular de la entidad, Blas Taladrid, quien remarcó que en algunos sectores “uno de cada comercios está cerrando”.
En contraste, áreas como el microcentro, Güemes y Alem mantienen niveles de actividad más estables, lo que evidencia una marcada desigualdad dentro del entramado comercial de la ciudad.
Violencia en alza: otro crimen ejecutado desde una moto
A la crisis económica se suma un clima de creciente inseguridad. Este domingo por la noche, un hombre de aproximadamente 40 años fue asesinado de un disparo en la cabeza en el barrio Parque Camet, en un ataque perpetrado por dos sujetos que se movilizaban en motocicleta.
El hecho ocurrió en la zona de Los Talas al 4600 y es el homicidio número 21 en lo que va del año en la ciudad. Personal del SAME constató el fallecimiento en el lugar, mientras que la Policía Científica trabajó en la escena para avanzar con la investigación.
El modus operandi —ataques rápidos desde motos— empieza a repetirse y genera alarma entre los vecinos, que advierten una escalada de violencia difícil de contener.
Una ciudad en tensión
Entre locales que cierran, consumo en caída y hechos de inseguridad cada vez más violentos, Mar del Plata enfrenta un escenario complejo. La combinación de crisis económica y delitos graves pone en jaque a una ciudad históricamente turística que hoy muestra señales de desgaste.
En este contexto, crecen las críticas hacia la gestión libertaria local, a la que se le reclama mayor presencia, medidas urgentes y respuestas concretas frente a una realidad que ya no admite diagnósticos livianos.