por La Redacción
Instalar que el periodismo miente es la narrativa más fácil para intentar ocultar los propios errores.
No me voy a detener en Manuel Adorni, símbolo máximo de La Libertad Avanza, vocero y hoy jefe de Gabinete cuestionado por mentir y además investigado por enriquecimiento ilícito. Pero sí quiero hablar de lo local, de lo que este medio viene mostrando desde antes de que fueran concejales los integrantes del bloque libertario necochense.
Ellos sí mienten. No el periodismo.
Porque dijeron que no eran casta.
Pero Mariano Valiante fue funcionario de la última gestión de Facundo López, un gobierno que dejó la Municipalidad con sueldos en cuotas, sin pagar horas extras y con deudas a proveedores. El mismo espacio que este medio denunció por irregularidades, manejos cuestionados y abusos dentro de la estructura municipal. Valiante fue denunciado por cooperativas por maniobras con fletes y por quedarse con herramientas tras dejar la función pública. Es casta.
Juan Cerezuela, durante la campaña, trató de mentirosos a periodistas y llamó a odiarlos más. Desconocía cuestiones básicas del Estado, como que el Servicio Meteorológico Nacional depende del gobierno nacional. Es como preguntarse de qué color es el caballo blanco de San Martín.
Verónica Bibbo es prácticamente una incógnita pública. Su presencia política se explica más por vínculos que por trayectoria propia. Esposa de Pablo Noseck, fundador de La Campora. Representa todo lo que decían venir a combatir. Es casta.
Eduardo Caballero presentó una nota preguntando por la suspensión de clases sin saber que esa decisión corresponde al Consejo Escolar. También impulsó proyectos que ya existen. Mucho título, poco contenido.
Alejandra Elena Karagiannis llegó a ocupar dos cargos simultáneamente: concejal y jefa de PAMI Quequén. Critican al Estado, pero viven de él. Es casta.
En las últimas horas, Cerezuela volvió a dar una muestra: en el Concejo Deliberante dijo que para mejorar la recaudación hay que recaudar mejor y propuso cargar más a los vendedores ambulantes. Cuando eso se publicó, la reacción fue automática: “los medios mienten”.
En la misma sesión, Valiante explicó cómo administrar el municipio… y se puso a sí mismo como ejemplo, recordando su paso por la gestión de Facundo López. Una síntesis perfecta de la contradicción.
El velo se va corriendo solo.
Los medios no mienten.
Son ellos los que vinieron a “transformar la política” y terminaron mostrando el peor rostro de la política: slogans vacíos, desconocimiento del Estado y propuestas que se caen apenas se las confronta con la realidad.
¿Y cuando eso pasa?
La respuesta es siempre la misma: “los medios mienten”.
Ya lo dije: su jefe de Gabinete, rodeado de dólares que nadie explica, respondió a un periodista con un “apenas sos un periodista”, intentando disciplinar la pregunta y silenciar la crítica.
Sí, somos apenas periodistas, no somos jueces. Pero mostramos la realidad.
Y vamos a seguir mostrando contradicciones, errores y mentiras de Mariano Valiante, Alejandra Elena Karagiannis, Juan Cerezuela y Eduardo Caballero, aunque les moleste.
Porque atacar a la prensa no es fortaleza.
Es debilidad.
Y porque ya quedó claro que no son el reservorio moral del país.
Y mucho menos de Necochea.
Fin.