La movilización tuvo como principal reclamo el pedido al gobierno de Javier Milei para que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso Nacional.
La columna de manifestantes partió desde Quequén y atravesó el Puente Colgante Hipólito Yrigoyen hasta llegar a la sede del Instituto Superior de Formación Docente Nº 31, donde se realizó el acto central.
Durante la jornada se leyó un documento conjunto impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y los gremios del sector, en el que se reclamó la intervención de la Corte Suprema para exigir el cumplimiento de la ley y frenar el desfinanciamiento del sistema universitario y científico.
La convocatoria reunió a referentes políticos, sociales, sindicales y educativos, además de una nutrida participación de estudiantes y vecinos que manifestaron su preocupación por el futuro de la educación pública y la ciencia argentina.
Uno de los aspectos destacados de la movilización fue la participación de Patricia Sureda, quien encabezó una de las columnas en uno de sus primeros actos públicos de relevancia desde que asumió la coordinación de la sede Quequén de la Unicen.
Sureda, además docente e investigadora del CONICET, reforzó durante la jornada el vínculo entre la universidad y el reclamo por la sostenibilidad del sistema científico y educativo.
Los manifestantes coincidieron en señalar la preocupación existente por la falta de actualización presupuestaria y la pérdida de recursos destinados a las universidades nacionales.
La elección del Instituto 31 como punto final de la marcha también tuvo un fuerte contenido simbólico, ya que se trata de uno de los espacios más representativos de la formación docente y técnica de la ciudad.