La medida fue confirmada por Horacio Marín, quien aseguró que durante ese período la empresa no trasladará al surtidor las variaciones bruscas del precio internacional del petróleo Brent, en medio del conflicto internacional que impactó de lleno en el mercado energético.
Según explicó el titular de YPF, comenzará a regir un “buffer de precios”, una especie de mecanismo de amortiguación para evitar aumentos repentinos derivados de las fluctuaciones internacionales del crudo.
Sin embargo, aclaró que otras variables que forman parte del precio final de los combustibles seguirán vigentes, entre ellas posibles actualizaciones del Impuesto a los Combustibles Líquidos por parte del Gobierno nacional, lo que podría derivar en nuevos incrementos.
El nuevo ajuste se suma a una escalada de precios que comenzó en marzo, impulsada principalmente por la tensión entre Irán y Estados Unidos, situación que disparó el valor internacional del barril de petróleo y generó fuerte impacto en distintos sectores de la economía, especialmente en el transporte de cargas y pasajeros.
En medio de la preocupación por las constantes subas, unos 150 intendentes de distintos puntos del país se habían movilizado hace un mes al Ministerio de Economía para reclamar una baja en los combustibles y retrotraer los valores a marzo. El pedido, hasta el momento, no tuvo respuesta favorable.
Desde la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof había cuestionado la postura del Gobierno nacional frente a la situación: “Hay guerra, el precio del petróleo se dispara y el Estado decide no hacer absolutamente nada”, sostuvo.
Además, YPF anunció que mantendrá el sistema de “micropricing”, una modalidad que permite aplicar precios diferenciados según horarios, zonas geográficas y niveles de demanda, con el objetivo de sostener la rentabilidad de la empresa en un contexto de libre mercado.
Marín también adelantó que, una vez finalizado el período de 45 días y cuando se estabilice el conflicto en Oriente Medio, la petrolera buscará recuperar el dinero que dejó de percibir durante este tiempo mediante una “cuenta compensadora”, aunque sin precisar cómo impactará eso en futuros valores en los surtidores.