En el retorno del programa “Voces de la tarde” por Radio Noticias Necochea 97.3, el presidente interino del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén (CGPQ), Mariano Carrillo, abordó algunos de los temas más sensibles vinculados a la actividad portuaria y su relación con la comunidad. Ellos fueron el plan de abordaje de la erosión costera en las playas de Quequén, el mejoramiento al deterioro de la avenida Almirante Brown, la situación de las concesiones portuarias y el futuro logístico del puerto.
Carrillo confirmó que el Consorcio avanza en un estudio técnico integral para determinar las obras necesarias que permitan frenar el avance del mar sobre la costa quequenense, problemática que volvió a quedar expuesta tras el reciente temporal.
“El problema de la erosión costera se agravó con la prolongación de la escollera sur, una obra necesaria para darle más operatividad al puerto, pero que alteró corrientes marinas y aceleró la pérdida de arena en las playas de Quequén”, explicó.
El titular del ente portuario señaló que la solución contemplará tareas de refulado -el retorno de arena a sectores erosionados- junto con obras de escollerado destinadas a amortiguar el impacto del oleaje y evitar que la arena vuelva a desaparecer con el tiempo.
“De nada vale volver la arena a su lugar si en uno o dos años se va a escurrir entre las manos”, graficó.
Carrillo indicó que el estudio técnico estará concluido “en semanas” y remarcó que las decisiones se adoptarán sobre bases profesionales y no sobre opiniones improvisadas. “No soy especialista en materia portuaria. Mi responsabilidad es consultar a quienes saben y seguir esos lineamientos técnicos”, sostuvo.
Aunque evitó anticipar detalles específicos de ingeniería, reconoció que será indispensable ejecutar algún tipo de escollerado paralelo o transversal a la playa, tomando experiencias aplicadas en ciudades como Mar del Plata.
Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista fue la confirmación de que el Consorcio dispone actualmente de capacidad económica para afrontar obras de magnitud. Carrillo recordó que Puerto Quequén cerró un ejercicio récord en 2026 cercano a los 9,1 millones de toneladas movilizadas, lo que generó una fuerte recaudación por tasas portuarias.
“Esos recursos se van a volcar en dos externalidades muy claras, como ser una marítima, que es la erosión costera, y otra terrestre, que es el mejoramiento de las calzadas de la avenida Almirante Brown”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que tanto la recuperación vial como las intervenciones costeras “se van a iniciar y se van a terminar”, aunque aclaró que algunas etapas podrían extenderse hasta el ejercicio 2027.
Respecto de la repavimentación de la avenida Almirante Brown, explicó que la intención es avanzar progresivamente hasta la conexión con Circunvalación y ruta 88, consolidando un corredor vial seguro para el tránsito pesado y liviano.
“Lo importante es que la ciudadanía sepa que la obra comenzó y va a concluir”, expresó.
Carrillo reconoció que el puerto debe asumir responsabilidades frente a determinados impactos derivados de su propia operatoria. “Son daños colaterales vinculados a la actividad portuaria y existe una responsabilidad social del Consorcio de hacerse cargo”, sostuvo.
Durante la entrevista también se refirió al funcionamiento interno del ente portuario desde que asumió interinamente la Presidencia tras la salida de las anteriores autoridades. El dirigente sindical y abogado destacó el trabajo colectivo del directorio y negó ejercer una conducción personalista.
“No me siento al frente de algo en soledad, sino coordinando y armonizando esfuerzos”, manifestó. Aseguró además que la mayoría de las decisiones tomadas desde diciembre fueron aprobadas prácticamente por unanimidad dentro del directorio.
Otro de los temas abordados fue la situación de las concesiones vinculadas a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Terminal Quequén.
En relación con ACA, Carrillo explicó que continúan las negociaciones para actualizar autorizaciones vinculadas a galerías aéreas y sistemas de carga, buscando compatibilizar la operatoria cerealera con reclamos relacionados con cuestiones ambientales.
“Estamos privilegiando minimizar cualquier externalidad referente a contaminación en el aire”, afirmó.
Diferente aparece la situación de Terminal Quequén, especialmente tras el derrumbe parcial ocurrido meses atrás en una estructura de silos y galerías. Carrillo confirmó que existen estudios preliminares que detectaron problemas estructurales concatenados en distintos sectores de hormigón y hierro.

“Va a haber que realizar una inversión importante para asegurar no solamente el silo que se derrumbó, sino todo el entorno”, señaló.
Indicó además que el futuro proceso licitatorio dependerá de definiciones que debe adoptar la Provincia de Buenos Aires respecto de los pliegos y de un debate aún abierto sobre eventuales reservas de carga.
“Es un tema donde la mitad de la biblioteca piensa una cosa y la otra mitad, otra”, resumió.
En otro tramo de la conversación, Carrillo destacó el trabajo conjunto con el gerente operativo, Gustavo Gavilán, y el resto del equipo portuario en tareas de mantenimiento, ordenamiento urbano y mejoras operativas.
También volvió a plantear como objetivo estratégico la recuperación del tren de cargas hacia Puerto Quequén, articulando un sistema multimodal de transporte. “No vamos a parar hasta ver que el tren vuelva a Quequén”, aseguró.
Según explicó, el crecimiento de la carga exportable permitiría incrementar notablemente el volumen operativo del puerto en los próximos años. “Podemos pasar de 9 millones a 11 o 12 millones de toneladas. No hay techo”, afirmó.