“Estamos en un momento muy complicado”, aseguró el jefe comunal radical al describir el panorama financiero que enfrenta la administración municipal en medio de la crisis económica nacional.
Reino explicó que la reducción de recursos obligó al municipio a realizar ajustes presupuestarios y recortes para poder sostener el pago de salarios y garantizar los servicios esenciales. Sin embargo, admitió que las últimas paritarias dejaron las cuentas “muy ajustadas”.
“Hemos tenido una merma importantísima de los recursos que tienen que llegar por coparticipación, y eso te impacta directamente para pagar sueldos”, advirtió el intendente.
El jefe comunal también alertó sobre otro fenómeno que se profundiza en distintas ciudades del interior bonaerense: el aumento de la demanda en el sistema de salud pública. Según detalló, cada vez más vecinos dejan de atenderse en clínicas privadas o pierden cobertura médica y terminan recurriendo al hospital municipal.
Esa situación, explicó, generó un incremento significativo en los costos sanitarios y un déficit que años atrás no existía. “Hoy el hospital absorbe una demanda muchísimo mayor”, señalaron desde el entorno municipal.
Las declaraciones de Reino reflejan la preocupación creciente de numerosos municipios bonaerenses que enfrentan una combinación de caída de ingresos, mayores costos operativos y una demanda social en aumento, especialmente en áreas sensibles como salud, asistencia y servicios básicos.