En declaraciones periodísticas, el histórico dirigente radical describió un escenario crítico marcado por la caída de recursos, el aumento de la demanda social y el fuerte impacto de los incrementos tarifarios sobre las familias.
“Todos les piden al municipio. Nación se fue, la Provincia no puede moverse porque no tiene recursos y todo cae acá”, expresó Lunghi.
El jefe comunal tandilense remarcó además el impacto que tendría la quita de beneficios vinculados a la Zona Fría sobre miles de vecinos del interior bonaerense.
“Hay 50 mil casas de Tandil a las que les aumentará el gas. Aumenta el combustible, el transporte y todo”, sostuvo.
En ese contexto, reconoció también las dificultades financieras que atraviesa el propio municipio.
“Yo no puedo aumentar los sueldos porque se me cayó toda la recaudación”, afirmó.
Lunghi fue además muy crítico respecto del rumbo económico impulsado por el gobierno de Javier Milei y cuestionó que la baja de la inflación no alcance para compensar el deterioro social y económico.
“¿Cuál es el programa económico de Milei, sacando la baja de la inflación que es mentirosa? No tenés combustible, medicamentos, gas ni electricidad”, disparó.
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo vinculado a la crisis sanitaria y al creciente peso que tiene el sistema de salud sobre las cuentas municipales.
“El 42% del presupuesto municipal se va en salud, es insostenible”, advirtió.
Como ejemplo, mencionó el fuerte aumento en el costo de medicamentos e insumos médicos de alta complejidad.
“Una inyección que en 2023 salía 2,5 millones de pesos hoy vale más de 7 millones”, señaló.
El intendente explicó además que esta situación genera tensiones internas dentro del propio gabinete municipal debido a la imposibilidad de avanzar con obras o nuevos proyectos mientras gran parte de los recursos se destinan a sostener la atención sanitaria.
“Tengo problemas en el gabinete porque me piden que no gaste todo en salud. El de Obras Públicas quiere hacer cordón cuneta y asfalto, quizá el error mío es privilegiar la salud antes que una obra”, expresó.
Lunghi alertó también sobre el deterioro general del sistema sanitario y el impacto que tiene la crisis sobre obras sociales y prestadores.
“Hay una desregulación de remedios y prótesis, y están todas las obras sociales mal, hasta la de la universidad”, afirmó.
En otra entrevista radial, el intendente volvió a insistir en la gravedad del momento que atraviesan las administraciones locales.
“Los municipios estamos al borde del colapso porque todo cae acá. La gente está con mucha dificultad y todo el mundo va al hospital”, sostuvo.
Además, explicó que la caída del consumo afecta directamente la coparticipación y la cobrabilidad de tasas municipales.
“Recibimos mucho menos coparticipación porque está atada al consumo que cayó. La cobrabilidad de tasas estaba arriba del 70% y ahora bajó al 56%”, detalló.
Y agregó: “Antes que pagar la tasa municipal, la gente paga el gas”.
El jefe comunal también señaló un fuerte crecimiento de la asistencia alimentaria por parte del Estado local.
“Multiplicamos por seis la ayuda en alimentos a la gente humilde”, indicó.
Finalmente, Lunghi cuestionó el impacto social del ajuste económico y consideró que el costo de las medidas no lo está pagando la dirigencia política.
“El ajuste no lo paga la casta, lo paga toda la gente”, afirmó.
“Nadie está a favor del déficit, pero no se puede hacer un ajuste semejante sobre las familias porque la vida es una sola y debe ser cuidada”, concluyó.
Además de la crisis económica y social, el intendente tandilense también advirtió sobre una fuerte caída del turismo y del consumo en la ciudad serrana.
“La ocupación anualizada de hoteles y cabañas no llega al 40%”, sostuvo, reflejando otro de los sectores afectados por la retracción económica que golpea a gran parte del interior bonaerense.