27/05/2026

Política

Relación en tensión

¿La posible visita del Papa logró enfriar la pelea entre Milei y la Iglesia?

08:45 | Mientras el Gobierno busca mostrar señales de acercamiento con la Iglesia Católica ante una eventual visita de León XIV a la Argentina, siguen latentes las diferencias con sectores eclesiásticos tras los mensajes críticos pronunciados durante el último Tedeum en la Catedral Metropolitana.



La posibilidad de una futura visita del papa León XIV a la Argentina comenzó a reordenar, al menos parcialmente, la relación entre el gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica, un vínculo que venía atravesando fuertes tensiones políticas y discursivas. 

En la Casa Rosada reconocen que una eventual llegada del pontífice obliga a bajar el tono de las confrontaciones públicas y evitar una escalada con referentes eclesiásticos. Sin embargo, detrás de los gestos diplomáticos continúan las diferencias internas, especialmente luego de las críticas expresadas por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo. 

En aquella homilía, García Cuerva habló de “intolerancia”, cuestionó las descalificaciones hacia quienes piensan distinto y llamó a recuperar el concepto de “bien común”, en un mensaje que muchos interpretaron como dirigido al clima político actual. 

Aunque Milei intentó públicamente relativizar el impacto de esas palabras y evitó confrontar de manera directa con la Iglesia, distintos dirigentes libertarios salieron con dureza a responderle al arzobispo, dejando expuestas las tensiones que persisten dentro del oficialismo. 

En paralelo, dentro del Gobierno crece la expectativa por una posible visita de León XIV al país durante los próximos meses, algo que en el oficialismo consideran clave para mostrar una imagen de mayor institucionalidad y calma política. 

La relación entre el Ejecutivo y la Iglesia ya había atravesado momentos complejos desde el inicio de la gestión libertaria, sobre todo por las críticas del Presidente hacia el concepto de justicia social y los reiterados cuestionamientos de sectores religiosos frente al impacto social del ajuste económico. 

Mientras tanto, el Vaticano mantiene cautela y evita confirmaciones oficiales sobre una eventual visita, aunque el tema ya empezó a mover el tablero político argentino.