28/05/2026

Economía

El FMI va por el bolsillo argentino

El FMI ahora quiere que más trabajadores paguen Ganancias y avanza otra vez sobre el bolsillo argentino

08:31 | El organismo internacional exigió al gobierno de Javier Milei una reforma tributaria “integral” que incluye ampliar el alcance del impuesto a las Ganancias, modificar el Monotributo y eliminar beneficios fiscales. Crecen las críticas por el impacto que las medidas podrían tener sobre asalariados, autónomos y sectores medios.



El Fondo Monetario Internacional volvió a marcarle el rumbo económico al gobierno de Javier Milei y encendió una nueva polémica al reclamar una profunda reforma tributaria que podría traducirse en más presión impositiva sobre trabajadores, monotributistas y sectores medios. 

El pedido quedó plasmado en un informe técnico difundido tras la revisión del acuerdo firmado entre Argentina y el organismo internacional. Allí, el FMI sostiene que el sistema impositivo argentino es “complejo, distorsivo e inestable” y plantea avanzar antes de fin de año con cambios estructurales para aumentar la recaudación y sostener el ajuste fiscal. 

Uno de los puntos que más controversia generó fue la intención de ampliar nuevamente la base de trabajadores alcanzados por el impuesto a las Ganancias. Según el Fondo, actualmente menos del 10% de los empleados formales tributa ese impuesto y el objetivo debería ser volver a niveles similares a 2019, cuando cerca del 20% quedaba alcanzado. 

En términos concretos, eso implicaría que miles de trabajadores vuelvan a pagar Ganancias en un contexto marcado por caída del salario real, inflación y pérdida de poder adquisitivo. Distintos sectores sindicales y económicos ya advirtieron que la medida significaría “otro ajuste encubierto sobre los ingresos”. 

El organismo también puso la mira sobre el Monotributo. Aunque reconoció que el régimen simplificado favorece la formalización laboral, planteó que genera “distorsiones” y pidió acercarlo progresivamente al régimen general, algo que podría traducirse en mayores cargas para millones de pequeños contribuyentes y trabajadores independientes. 

Además, el FMI sugirió eliminar exenciones fiscales, modificar el IVA y avanzar sobre impuestos internos para aumentar la recaudación equivalente a más del 3% del PBI. Paralelamente, volvió a insistir con reformas previsionales y laborales, profundizando la preocupación sobre el impacto social del programa económico. 

Mientras el Gobierno celebra el respaldo internacional y la llegada de nuevos desembolsos, crecen las críticas por la dependencia de las exigencias del Fondo y el costo que podrían tener las medidas sobre trabajadores, jubilados y sectores medios.

La discusión vuelve a instalar un viejo interrogante en la política argentina: quién termina pagando realmente el ajuste cuando el FMI exige “ordenar” las cuentas públicas.