La presidenta de la cooperadora del Hospital Municipal Emilio Ferreyra, Marta Roldán, y la secretaria de la institución, Cristina Agüero, visitaron este jueves 28 de mayo los estudios de Voces de la Tarde, Radio Noticias Necochea, y trazaron un amplio panorama del trabajo solidario que sostiene la entidad en medio de un contexto económico complejo, aunque con una comunidad que -según remarcaron- “sigue acompañando”.
En una charla atravesada por emociones, anécdotas y números concretos, ambas dirigentes revelaron que entre enero y mayo de este año la cooperadora logró reunir más de 50 millones de pesos destinados íntegramente a mejorar distintas áreas del principal efector sanitario público del distrito.
“Estamos felices, con mucho trabajo y agradeciendo siempre a la comunidad, porque es la que nos da fuerza para seguir”, expresó Roldán, quien destacó el compromiso cotidiano del equipo que integra la cooperadora. “Todos tenemos familia, ocupaciones, obligaciones, pero hacemos esto con amor”, resumió.
Actualmente, la entidad trabaja sobre tres frentes simultáneos: el servicio de cirugía, la guardia y el denominado “sector 4” del hospital, destinado a internaciones postoperatorias. Allí se proyecta una importante puesta en valor que incluirá nuevas camas, colchones antiescaras y mejoras integrales en las habitaciones.
El gran objetivo de la cooperadora es avanzar hacia la modernización de los sectores 2 y 4 para convertirlos en áreas de internación intermedia similares a las que quedaron montadas durante la pandemia. “El sueño es dejar esos servicios como una verdadera UCIM”, explicó Roldán.
La lista de adquisiciones realizadas durante los primeros cinco meses del año resulta impactante. Según detalló Agüero, la Cooperadora compró aparatología para quirófano, pinzas especiales, una torre de videolaparoscopía, monitores multiparamétricos, bombas de infusión, ecógrafos portátiles, electrocardiógrafos, mobiliario, lockers, camas hospitalarias de cinco posiciones, colchones y hasta una lámpara cialítica.
A eso se suman obras de infraestructura, reparación de equipos y acondicionamiento de distintos espacios del hospital. “Estamos equipando el tercer quirófano y remodelando completamente el servicio de cirugía”, indicó Roldán, quien estimó que las obras podrían estar terminadas en unos 60 días.
Uno de los aspectos más destacados de la entrevista fue la fuerte apelación a la solidaridad comunitaria. Ambas dirigentes insistieron en que el hospital público “es de todos”.
“El hospital nunca duerme”, recordó Jorge Gómez, retomando el título de una reciente crónica periodística escrita décadas atrás sobre el Ferreyra, publicada en Ecos Diarios. “Uno puede tener obra social, prepaga o pensar en irse a otra ciudad, pero cuando pasa algo grave, todos terminamos en el hospital”, reflexionó Marta Roldán.
En ese contexto, la Cooperadora lanzó una campaña para sumar nuevos socios. Actualmente cuenta con poco más de 800 adherentes en un distrito de alrededor de 100 mil habitantes. “Con una cuota mínima de 5.000 pesos se puede ayudar muchísimo”, señalaron.
Los aportes pueden realizarse mediante transferencia, débito, tarjeta o efectivo, y las integrantes de la cooperadora remarcaron que también existen vecinos que eligen colaborar con montos mayores o realizar donaciones especiales. Incluso mencionaron el caso de una persona reconocida de la ciudad que celebró su cumpleaños y pidió como regalo contribuciones para el hospital.
Además, la tradicional feria americana de la cooperadora continúa funcionando con fuerte movimiento. Allí se reciben y venden prendas, calzado y distintos artículos cuyos ingresos también se destinan al hospital. “Tenemos ropa hermosa y precios muy accesibles. Hoy también es una ayuda para muchas familias”, señalaron.
La sede funciona en calle 56 entre 57 y 59, y desde junio venidero atenderá lunes, martes y jueves de 10 a 12, y miércoles y viernes de 15 a 17. También se puede colaborar mediante el alias “COOPHOSPITAL1” o contactándose a través de las redes sociales de la entidad.
Antes de despedirse, Roldán dejó una frase que sintetiza el espíritu de la tarea cotidiana: “La situación está difícil para todos, pero ¿quién no tiene un hijo, un nieto o un amigo que alguna vez necesitó el hospital? Todo vuelve ahí”.