Las tarifas de gas y electricidad volverán a aumentar a partir de junio, luego de que el Gobierno nacional aprobara nuevos cuadros tarifarios para ambos servicios. Según trascendió oficialmente, las boletas de gas tendrán una suba promedio del 2,81 por ciento, mientras que las de electricidad registrarán un incremento cercano al 1,5 por ciento.
La actualización fue definida por los entes reguladores y forma parte del esquema de recomposición tarifaria que viene aplicando el Ejecutivo nacional desde comienzos de temporada. De acuerdo a lo informado, el impacto en cada factura dependerá también de la categoría del usuario y de las disposiciones que adopten los organismos provinciales encargados del servicio eléctrico.
En el caso del gas, el aumento previsto para junio se ubicará por encima de la inflación estimada para mayo, que rondaría el 2,6 por ciento. En cambio, la suba de la electricidad quedará por debajo de esa referencia, aunque desde el sector reconocen que las variaciones pueden modificarse según cada distribuidora.
Al mismo tiempo, el Gobierno decidió mantener el esquema de subsidios energéticos para amortiguar el impacto de los incrementos en los hogares. Según se indicó, la administración nacional desaceleró el ritmo de reducción de la asistencia estatal con el objetivo de contener el efecto de la inflación sobre las tarifas.
Un informe reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso señaló además que durante el primer trimestre del año los subsidios energéticos representaron el 0,16 por ciento del Producto Bruto Interno. Del total de las transferencias realizadas por el Estado nacional, el 75 por ciento estuvo destinado al sector eléctrico y el 22 por ciento al gas natural.