El emprendimiento funciona en el Centro Integral de Prevención “El Samaritano”, en Barrio Puerto, donde jóvenes vinculados a la escuela municipal reciben capacitación y participan de la elaboración de una amplia variedad de productos aptos para celíacos, fortaleciendo sus experiencias de formación e inserción laboral.

Al frente del proyecto se encuentra Sabrina Klink, quien explicó que la propuesta comenzó en noviembre pasado con capacitaciones orientadas a la panificación sin TACC y que actualmente cuenta con una cocina propia para la producción destinada a la venta al público.
“Hoy estamos presentes los fines de semana y feriados en la Feria 4 Estaciones del Parque Miguel Lillo, además de algunos comercios y espacios de la ciudad que nos acompañan con la venta de nuestros productos”, señaló.
Entre las elaboraciones que realizan se encuentran panes, pizzetas, empanadas, cookies, pastafrolas y alfajores, producidos mediante jornadas de trabajo organizadas en distintos grupos durante la semana.

Desde el proyecto destacaron que uno de los principales objetivos es ampliar la red de comercialización para llegar a más vecinos y, al mismo tiempo, seguir generando oportunidades para los jóvenes que forman parte de la iniciativa. Por ello, invitan a almacenes, mercados, despensas y otros comercios locales interesados en incorporar productos sin TACC a contactarse al teléfono 2262-50-9574.
Dos de los jóvenes que participan de “Flor de Pan”, Iván y Franco, valoraron la experiencia que les brinda esta propuesta. Para uno de ellos, con19 años la experiencia representa su primer trabajo formal y una oportunidad de aprendizaje constante. “Tenía algunos conocimientos por la actividad de mi papá, que trabaja con tapas de empanadas y pizzas, pero acá aprendí a elaborar con harina sin TACC, que es muy distinta. Me gusta mucho lo que hago y cada día voy sumando más experiencia”, contó.
En tanto, el otro joven destacó el valor de descubrir un nuevo oficio. “He tenido otros trabajos, pero nunca había estado vinculado a la panificación. La verdad es que es una experiencia muy linda y disfruto mucho formar parte de este proyecto”, expresó el joven, quien participa activamente de las jornadas de elaboración junto a sus compañeros.


Klink agradeció especialmente a la profesora Débora Díaz (de Todos al Agua) por pensar en ella para el proyecto, a la Asociación Civil Todos al Agua por facilitar el espacio y las herramientas necesarias para el desarrollo del proyecto, a las familias que acompañan permanentemente el trabajo de los jóvenes y al Centro Integral de Prevención “El Samaritano” por ceder sus instalaciones.
De esta manera, “Flor de Pan” se va consolidando como una experiencia que combina inclusión, capacitación y producción local, al tiempo que abre nuevas oportunidades para que comercios de Necochea y Quequén sumen a sus góndolas productos sin TACC elaborados íntegramente por jóvenes de la comunidad.