Según la información difundida por el organismo, las categorías fueron ajustadas para acompañar la evolución de la inflación, permitiendo que quienes incrementaron su facturación puedan permanecer dentro del régimen simplificado sin pasar automáticamente al régimen general. Sin embargo, la actualización también viene acompañada por una mayor fiscalización de los movimientos económicos y patrimoniales de los contribuyentes.
Con los valores actualizados, los límites anuales de ingresos brutos quedaron establecidos de la siguiente manera:
Las cuotas también fueron actualizadas. Las categorías más bajas abonarán:
En las categorías superiores los importes aumentan considerablemente, especialmente para quienes desarrollan actividades de prestación de servicios.
Además de la actualización de las escalas, ARCA reforzará los mecanismos de control para detectar inconsistencias entre la categoría declarada y el nivel real de ingresos, consumos y movimientos bancarios de los contribuyentes. El organismo busca reducir la evasión y evitar que personas con niveles de facturación superiores a los permitidos continúen dentro del régimen simplificado.
La medida afecta tanto a trabajadores independientes como a pequeños comerciantes, quienes deberán revisar su situación fiscal para verificar si corresponde una recategorización y evitar futuras sanciones o exclusiones del sistema.