En el marco de una nueva movilización de Ni Una Menos, la psicóloga y psicoanalista Isabel Mansione, secretaria de Psicoanálisis y Comunidad de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires (APdeBA), analizó la problemática de la violencia de género desde una perspectiva social y comunitaria durante una entrevista con Quimey Marfil en Radio Noticias Necochea 97.3.
Mansione sostuvo que la violencia contra mujeres, niñas y diversidades no puede entenderse únicamente como una suma de hechos individuales, sino como el resultado de problemáticas más profundas que involucran al conjunto de la sociedad y a las instituciones encargadas de brindar protección.
“Cuando una mujer es asesinada, no fracasa solamente una familia. Fracasa una comunidad entera”, expresó.
Durante la charla, la especialista introdujo el concepto de “comunalidad”, una idea que conoció trabajando con comunidades originarias y que propone una mirada colectiva sobre el sufrimiento humano.
“Cuando alguien muere, todos morimos un poco. La pérdida deja de ser individual para convertirse en una herida colectiva”, explicó.
Según Mansione, esta mirada permite comprender que los femicidios y las distintas formas de violencia de género no son hechos aislados, sino fenómenos que ocurren en contextos atravesados por desigualdades y fallas institucionales.
“La responsabilidad no es solo individual o familiar. También involucra al Estado y a todas las instituciones que deberían proteger a la población”, señaló.
La profesional manifestó preocupación por la situación actual de las políticas destinadas a la protección de mujeres y niñas.
“La preocupación aumenta cuando asistimos a la eliminación de políticas públicas y de derechos conquistados tras décadas de lucha”, afirmó.
Y agregó:
“Los derechos de las mujeres no son privilegios ni concesiones. Son herramientas indispensables para garantizar la vida, la dignidad y la igualdad”.
En ese sentido, sostuvo que cuando los organismos judiciales o policiales minimizan denuncias o no actúan con rapidez ante señales de alerta, terminan contribuyendo a reproducir condiciones de vulnerabilidad.
Uno de los aspectos más críticos de la entrevista estuvo vinculado al tratamiento mediático de los casos de violencia extrema.
Mansione cuestionó la repetición constante de imágenes y detalles morbosos que suelen difundirse tras crímenes de alto impacto.
“Muchas veces los medios se convierten en relatores permanentes de acontecimientos siniestros. En lugar de favorecer la reflexión, promueven formas de consumo del horror”, sostuvo.
La especialista advirtió que este tipo de coberturas pueden generar efectos traumáticos, especialmente en niños y adolescentes.
“Cuando el dolor se convierte en espectáculo, la comunidad pierde la capacidad de pensarse a sí misma”, afirmó.
Sobre el final de la entrevista, Mansione planteó la necesidad de fortalecer una cultura basada en el cuidado y la empatía.
“Nuestra sociedad tiene mucho de crueldad y poco de ternura. Tenemos que trabajar por la ternura en contra de la crueldad”, expresó.
Además, propuso construir redes comunitarias desde los barrios, las escuelas y las organizaciones sociales para prevenir situaciones de violencia y acompañar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
“La prevención tiene que ser una tarea compartida. Solo a través de una responsabilidad colectiva podremos evitar que estas violencias sigan cobrando vidas”, concluyó.
Las reflexiones de Isabel Mansione llegaron en un contexto marcado por nuevos reclamos del movimiento Ni Una Menos y por la preocupación que generan los recientes casos de violencia de género ocurridos en distintas provincias del país, reabriendo el debate sobre el rol del Estado, las instituciones y la sociedad frente a una problemática que continúa interpelando a toda la comunidad.