El secretario general de La Bancaria Necochea e integrante de la conducción de la CGT Regional, Demian Ledesma, expresó fuertes cuestionamientos a la denominada ley de “inocencia fiscal” impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que su implementación podría entrar en conflicto con normas vigentes destinadas a controlar el origen de los fondos que ingresan al sistema financiero.
Durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, el dirigente sindical analizó las implicancias de la iniciativa y sostuvo que genera incertidumbre tanto para las entidades financieras como para los trabajadores del sector.
Ledesma consideró que el debate tomó mayor relevancia a partir de la controversia pública en torno a la situación patrimonial del jefe de Gabinete, aunque aclaró que la discusión trasciende los casos particulares y alcanza aspectos institucionales de fondo.
“Más allá de las explicaciones que puedan dar los funcionarios, hay una discusión mucho más profunda sobre los controles y la transparencia del sistema”, señaló.
Según explicó, una de las principales preocupaciones radica en que la nueva normativa podría implicar una reducción de los controles sobre el origen de determinados fondos que ingresen al circuito financiero.
“Hasta ahora existía la obligación de verificar que los recursos administrados por las entidades financieras provinieran de actividades lícitas. Con este esquema aparecen contradicciones con otras leyes nacionales e incluso con compromisos internacionales asumidos por la Argentina”, sostuvo.
Para el dirigente, el principal problema es la posible superposición de normas.
“Se genera una colisión normativa. Hay leyes que obligan a controlar el origen de los fondos y otras que parecen desentenderse de esa obligación”, afirmó.
Ledesma advirtió que esta situación podría afectar no solo a los organismos de control, sino también a quienes tienen responsabilidades operativas dentro de los bancos.
“Los trabajadores bancarios seguimos teniendo obligaciones legales respecto de las operaciones que administramos. Por eso necesitamos reglas claras y coherentes”, expresó.
Durante la entrevista también cuestionó la idea de que la evasión fiscal sea una práctica generalizada entre la población.
“Se intenta instalar como algo natural que todos esconden dinero o evaden impuestos, cuando la enorme mayoría de los trabajadores cobra salarios registrados, está bancarizada y cumple con sus obligaciones tributarias”, afirmó.
A su criterio, naturalizar esas conductas termina debilitando la capacidad del Estado para financiar servicios esenciales como salud, educación, seguridad, transporte e infraestructura.
Finalmente, sostuvo que la discusión debería servir para abrir un debate más amplio sobre el funcionamiento de las instituciones y del sistema financiero argentino.
“Tenemos que discutir seriamente cómo fortalecemos los controles, la transparencia y las instituciones. Los problemas estructurales no se resuelven con medidas aisladas”, concluyó.
Ledesma adelantó que el sector bancario seguirá de cerca la evolución de la iniciativa y sus posibles efectos sobre el funcionamiento del sistema financiero y las responsabilidades legales de quienes trabajan en él.