15/06/2026

Nacionales

Dolor en el movimiento de derechos humanos

Murió Taty Almeida, una de las voces más emblemáticas de la lucha por la memoria y la justicia

10:03 | La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora falleció a los 95 años, luego de permanecer internada en estado delicado. Su historia estuvo marcada por la búsqueda incansable de su hijo Alejandro, desaparecido en 1975, y por un compromiso inquebrantable con los derechos humanos.



La Argentina despide a una de las figuras más representativas de la defensa de los derechos humanos. Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y símbolo de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, falleció este domingo a los 95 años tras permanecer internada durante las últimas semanas.

La noticia generó una inmediata conmoción en organizaciones sociales, dirigentes políticos y referentes de distintos espacios, que destacaron su legado y su incansable compromiso con la búsqueda de justicia. Desde Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora confirmaron el fallecimiento y la despidieron recordando su histórica militancia y el ejemplo que dejó a varias generaciones.

Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, Taty transformó el dolor por la desaparición de su hijo Alejandro, secuestrado por la Triple A en 1975, en una lucha colectiva que atravesó más de cuatro décadas. A partir de su incorporación a las Madres de Plaza de Mayo, se convirtió en una de las voces más reconocidas del reclamo por los desaparecidos y en una presencia constante en marchas, actos y actividades vinculadas a la defensa de los derechos humanos.

Con el paso de los años, su figura trascendió las fronteras de los organismos de derechos humanos y pasó a formar parte del patrimonio simbólico de la democracia argentina. Su mensaje, siempre dirigido a las nuevas generaciones, insistía en mantener viva la memoria y sostener el compromiso con la verdad y la justicia.

Incluso en los últimos años, y pese a las dificultades de salud propias de su edad, Taty continuó participando de las movilizaciones y actividades públicas. Su presencia en cada 24 de Marzo y en las rondas de Plaza de Mayo era considerada una muestra de la vigencia de una lucha que nunca abandonó.

La muerte de Taty Almeida cierra una etapa fundamental en la historia reciente del país, pero deja un legado que continuará presente en cada reclamo por los derechos humanos. Su frase más recordada, repetida en actos y encuentros a lo largo de los años, resume el espíritu que marcó toda su vida: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”.