El Día del Padre volvió a reflejar las dificultades que atraviesa el consumo en la Argentina. Según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en casi 190 comercios de todo el país, las ventas minoristas vinculadas a la fecha cayeron un 0,3% en comparación con el año pasado, marcando así el cuarto retroceso consecutivo para una de las celebraciones comerciales más importantes del calendario.
El informe señala que el ticket promedio alcanzó los 78.986 pesos, aunque la mayoría de las operaciones se concentraron en productos de menor valor, promociones especiales y artículos en oferta.
Desde la entidad empresaria advirtieron que los números confirman un escenario de "letargo persistente" en el consumo, una tendencia que se viene profundizando desde hace varios años. En 2025 las ventas habían retrocedido un 1,7%, mientras que en 2024 la caída fue del 10,2% y en 2023 del 1,2%.
El estudio también mostró un comportamiento dispar entre los distintos rubros relevados. Mientras algunos sectores lograron sostener o mejorar sus niveles de ventas gracias a promociones agresivas y planes de financiación, otros registraron resultados negativos que impactaron en el promedio general.
Uno de los factores comunes observados en la mayoría de los comercios fue la fuerte dependencia de las cuotas con tarjeta de crédito, los descuentos por pago en efectivo y las promociones bancarias para estimular las compras.
En el rubro de calzado y marroquinería, las ventas tuvieron un desempeño moderado, impulsadas por ofertas, financiación y beneficios adicionales como envíos gratuitos y descuentos por cantidad.
Por su parte, cosmética y perfumería atravesó una de las situaciones más complejas. Desde el sector señalaron una fuerte caída en las ventas presenciales, acompañada por el crecimiento de las compras online y la competencia de productos importados comercializados a través de plataformas digitales.
En electrodomésticos y artículos para el hogar, el movimiento fue moderado y estuvo condicionado por tratarse de una categoría menos tradicional para regalar en esta fecha. Comerciantes advirtieron además sobre las dificultades para competir con los planes de financiación que ofrecen las grandes cadenas nacionales.
Los negocios dedicados a celulares, accesorios y tecnología también describieron una jornada con resultados discretos. Si bien hubo movimiento impulsado por promociones y combos, las ventas no alcanzaron para revertir el bajo nivel de actividad del mes.
La indumentaria, uno de los rubros históricamente más elegidos para regalar, logró sostener parte de la demanda mediante fuertes descuentos, promociones bancarias y rebajas de hasta el 70% en algunos locales outlet.
En tanto, las librerías registraron un impacto limitado, con consumidores que priorizaron compras puntuales y de bajo valor en un contexto económico que continúa afectando el poder adquisitivo.
El relevamiento de la CAME confirma así que, pese a los esfuerzos comerciales y las promociones implementadas por los comerciantes, el Día del Padre no logró convertirse en un motor para reactivar el consumo. La cautela de los consumidores y la búsqueda permanente de precios bajos continúan marcando el comportamiento del mercado minorista.