La realidad social que atraviesa Necochea volvió a reflejarse en el trabajo cotidiano de Cáritas Santa María del Carmen. Desde la institución advirtieron que, además del crecimiento de la demanda alimentaria, cada vez son más frecuentes las situaciones vinculadas a consumos problemáticos, conflictos familiares, problemas de salud mental y personas que viven en situación de calle.
Así lo expresó Laura Zabala, integrante de Cáritas de la Parroquia Santa María del Carmen, durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3.
Actualmente, la organización acompaña a 120 familias, lo que representa alrededor de 600 personas que reciben asistencia y contención.
"Estamos atendiendo a 120 familias, que representan aproximadamente 600 personas. Detrás de cada una hay historias diferentes y una necesidad creciente de acompañamiento", señaló Zabala.
La sede, ubicada en calle 55 entre 62 y 64, abre sus puertas dos veces por semana. Allí no solo se entregan alimentos y ropa, sino que también se genera un espacio de escucha para quienes atraviesan situaciones difíciles.
"Los martes y jueves servimos la merienda y una vez por mes entregamos alimentos y ropa a cada familia. Pero también buscamos generar un momento de diálogo, porque muchas personas necesitan ser escuchadas y encontrar una palabra de esperanza", explicó.
La ayuda alimentaria se sostiene mediante un convenio entre Cáritas Argentina, la Diócesis y el Estado nacional, que permite distribuir módulos con productos básicos como yerba, azúcar, leche y aceite. A ese aporte se suman donaciones de vecinos que permiten incorporar alimentos frescos, además de ropa, frazadas, colchones, camas y otros elementos esenciales.
Aunque la cantidad de familias asistidas aumentó en relación con el año pasado, Zabala aclaró que muchas ya estaban esperando para ingresar al programa y recién ahora pudieron ser incorporadas gracias a una mayor disponibilidad de recursos.
Más allá de la asistencia alimentaria, la referente de Cáritas advirtió que el deterioro social se refleja en problemáticas cada vez más complejas.
"El problema más grave que estamos viendo es el consumo. Rompe vínculos familiares, genera violencia, conflictos y termina afectando todos los aspectos de la vida", afirmó.
Según relató, durante los encuentros aparecen historias marcadas por la angustia, la pérdida de proyectos y la soledad.
"La gente llora mucho. Es muy duro ver personas grandes quebrarse mientras cuentan lo que están viviendo. Hay mucha tristeza y una enorme necesidad de contención", expresó.
También reconoció que esas situaciones impactan emocionalmente en quienes realizan la tarea solidaria.
"A veces una persona te dice que con que alguien la escuche ya alcanza. Eso también nos moviliza y nos confirma la importancia de estar presentes", sostuvo.
Uno de los espacios que más demanda registra actualmente es el dispositivo solidario que funciona todos los viernes desde la madrugada para personas en situación de calle.
La propuesta ofrece desayuno, duchas, ropa limpia y un lugar de contención para quienes atraviesan condiciones de extrema vulnerabilidad.
"Hay personas que viven en la calle y otras que realizan trabajos informales y aprovechan para desayunar antes de comenzar la jornada. Pero sí vemos un crecimiento importante de personas que no tienen dónde vivir", explicó.
Actualmente, entre 60 y 70 personas participan de este acompañamiento semanal.
"A las cuatro de la mañana abrimos el espacio. Se sirve un desayuno completo, se ofrece la posibilidad de bañarse, cambiarse de ropa y, sobre todo, compartir un momento de afecto y escucha", relató.
Gran parte de quienes concurren son jóvenes adultos, muchos atravesados por consumos problemáticos, conflictos familiares o situaciones de salud mental.
"Hay historias muy duras. Muchos tienen entre 20 y 30 años; algunos son de Necochea y otros llegaron desde distintas ciudades, pero todos atraviesan una situación de enorme vulnerabilidad", señaló.
Frente a este panorama, desde la Parroquia impulsan la creación de una mesa de trabajo junto a instituciones que abordan consumos problemáticos, salud mental, violencia y situación de calle.
"Hay muchas personas e instituciones haciendo un enorme trabajo. Creemos que es momento de coordinar esfuerzos para dar mejores respuestas", afirmó Zabala.
Finalmente, convocó a la comunidad a colaborar con ropa de abrigo y alimentos.
"Invitamos a revisar los placares y acercar aquello que ya no se usa y puede servirle a otra persona. Hoy necesitamos camperas, frazadas, medias, pantalones, ropa de invierno y alimentos. Necochea siempre ha demostrado ser una ciudad solidaria y confiamos en que volverá a responder", concluyó.