28/06/2026

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El EMSUR enfrenta un invierno crítico: caminos anegados, calles deterioradas y cientos de hectáreas aún bajo agua

14:59 | El presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales, Juan Manuel De la Calle, describió un panorama complejo para el distrito. Advirtió que los suelos están saturados, persisten sectores inundados y muchas reparaciones aún no pueden realizarse. Mientras tanto, el organismo prioriza garantizar la transitabilidad y sostener los servicios esenciales.



Con el invierno recién comenzado y un régimen de lluvias que continúa complicando gran parte del distrito, el Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales (EMSUR) atraviesa uno de los períodos más exigentes de los últimos años. El mantenimiento de caminos rurales, las calles de tierra de Necochea y Quequén, el acompañamiento a obras hídricas y la prestación de servicios básicos se desarrollan en un escenario condicionado por el exceso de humedad y las consecuencias de varios meses de intensas precipitaciones.

Durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, el presidente del organismo, Juan Manuel De la Calle, explicó que todavía existen sectores donde resulta imposible intervenir porque el agua no terminó de escurrir.

"Venimos de un acumulado de lluvias que ya ronda los 700 milímetros cuando recién estamos finalizando el sexto mes del año", señaló.

El funcionario remarcó que todavía hay importantes sectores rurales anegados, especialmente en la zona sur del distrito y en el corredor hacia Costa Bonita y la Ruta 228.

"Todavía hay lugares donde no podemos ingresar y, por lo tanto, tampoco podemos evaluar completamente el estado de los caminos, los puentes o las alcantarillas", indicó.

De la Calle explicó que el sistema hídrico continúa trabajando al límite y que en numerosos sectores el agua sigue circulando con fuerza por debajo de alcantarillas, arrastrando sedimentos y generando obstrucciones que obligan a intervenir reiteradamente.

"Seguimos teniendo sectores donde el agua pasa con mucha fuerza. Eso arrastra materiales, provoca tapones y genera nuevos inconvenientes", afirmó.

Si bien aclaró que muchas de las obras hidráulicas corresponden a la Provincia de Buenos Aires, destacó que el municipio colabora permanentemente con maquinaria propia, aunque reconoció las limitaciones operativas.

"No tenemos maquinaria suficiente para estar en todos los puntos críticos al mismo tiempo", reconoció.

La prioridad es garantizar la circulación

Respecto de los caminos rurales, De la Calle sostuvo que actualmente el objetivo principal no es reconstruirlos, sino asegurar la conectividad mínima para productores, vecinos y establecimientos educativos.

"Hoy estamos dando paso. No estamos reconstruyendo caminos porque técnicamente todavía no se puede", explicó.

El funcionario detalló que incluso la tosca utilizada para las reparaciones se extrae de sectores que permanecen inundados, lo que dificulta y demora los trabajos.

"Primero hay que secar con arena, luego incorporar el material. Además, el tránsito pesado vuelve rápidamente y muchas veces los arreglos duran muy poco", señaló.

El EMSUR tiene bajo su responsabilidad aproximadamente 1.400 kilómetros de caminos rurales, por lo que las intervenciones se concentran en corredores productivos, accesos a escuelas y sectores considerados prioritarios.

Entre los trabajos mencionó el Camino Viejo a La Dulce, el kilómetro 31, el kilómetro 40 y distintos accesos rurales, incluyendo la zona de la Escuela Agropecuaria de Ramón Santamarina.

"Los vehículos livianos pueden circular, pero cuando pasa un colectivo o un camión la situación cambia completamente", explicó.

También destacó la colaboración del sector agropecuario mediante el aporte de horas máquina administradas junto al Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.

Calles urbanas y servicios esenciales

En el ámbito urbano, De la Calle recordó que Necochea y Quequén cuentan con cerca de 4.000 calles entoscadas, cuya conservación se vuelve especialmente compleja durante períodos prolongados de lluvias.

"La ciudad ha crecido mucho y eso redujo los espacios naturales para el escurrimiento del agua", sostuvo.

Actualmente, el EMSUR dispone de cinco motoniveladoras para el mantenimiento de calles, además de maquinaria contratada para reforzar las tareas.

"Si esperamos el pronóstico perfecto para salir a trabajar, durante todo el invierno no podríamos hacer absolutamente nada", afirmó.

Además, reveló que el costo de intervenir una sola cuadra puede alcanzar actualmente los tres millones de pesos, considerando maquinaria, combustible, materiales y mano de obra.

En cuanto al servicio de agua potable, aseguró que el sistema funciona con normalidad gracias a los aproximadamente 30 pozos en funcionamiento y que las tareas se concentran principalmente en la reparación de pérdidas en redes antiguas.

Finalmente, confirmó que el Municipio ya elevó la documentación correspondiente para solicitar la declaración de emergencia agropecuaria y gestionó un pedido de asistencia económica ante el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia para atender las consecuencias del exceso hídrico.

Con un invierno que recién comienza y pronósticos que mantienen la posibilidad de nuevas precipitaciones, el principal desafío del EMSUR será sostener la transitabilidad y los servicios esenciales mientras las condiciones climáticas permitan avanzar, más adelante, con una etapa de reconstrucción de mayor alcance.