En un contexto en el que el bolsillo continúa marcando las decisiones de compra de los consumidores, el comerciante Gabriel Vallejos aseguró que la carne vacuna dejó de ser uno de los productos más caros de la mesa familiar y que, durante el último mes, registró una importante baja en sus precios.
Durante una entrevista en el programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea, el titular de Carnicería Al Corte, ubicada en la esquina de calles 63 y 66, realizó un análisis de la actualidad del mercado cárnico y señaló que la situación comenzó a estabilizarse luego de varios meses de fuertes incrementos.
"Los precios están un poco más tranquilos y, de a poco, las ventas empiezan a recuperarse mes a mes", expresó.
Vallejos explicó que la carne vacuna redujo su valor entre $2.000 y $3.000 por kilo, dependiendo del corte.
"La carne lleva más de un mes bajando. Hay cortes que estaban por encima de los $20.000 y hoy se consiguen entre $16.500 y $17.000", indicó.
A su entender, la baja responde a una combinación de mayor oferta y menor demanda.
"Hay momentos en los que aparecen más animales para faena y baja el consumo o la exportación. Es como cualquier otro producto: cuando aumenta la oferta, el precio tiende a acomodarse", explicó.
Incluso mencionó situaciones poco habituales dentro del mercado.
"Hoy un vacío está prácticamente al mismo precio que un lomo, algo que históricamente no ocurría", señaló.
Actualmente, el kilo de lomo ronda los $23.500, mientras que el vacío oscila entre $21.000 y $26.000, según la calidad y la demanda.
El comerciante también comparó los precios de otras carnes y sostuvo que el pollo mantiene valores competitivos.
"La suprema está entre $13.000 y $16.000 el kilo, mientras que la pata muslo se vende entre $4.000 y $5.000, porque la demanda de determinados cortes termina acomodando los precios", explicó.
Respecto del cerdo, recordó que sus ciclos de producción son mucho más cortos que los de la carne vacuna.
"Una vaca necesita entre dos y tres años para llegar al mercado; un cerdo tarda alrededor de seis meses y el pollo mucho menos. Eso también influye en los costos", afirmó.
En cuanto a los productos elaborados, indicó que la picada especial se comercializa a unos $12.500 el kilo y el chorizo puro cerdo alrededor de $15.500.
Vallejos también buscó poner en perspectiva el costo de una comida familiar.
"Para cuatro personas, con dos kilos y medio de carne, unos chorizos y hasta el carbón, estamos hablando de unos $60.000", comentó.
Y comparó esos valores con otras alternativas gastronómicas.
"Hoy una docena de empanadas o dos pizzas pueden costar cerca de $30.000. Con ese dinero casi comprás dos kilos de carne", sostuvo.
Más allá de los precios, el comerciante observó que también cambiaron las costumbres de los consumidores.
"Antes se cocinaba mucho más en las casas. Hoy trabajan tanto el hombre como la mujer y muchas veces no hay tiempo para preparar las comidas", explicó.
Esa transformación llevó a ampliar la oferta del negocio, que además de carne vacuna, porcina y pollo incorporó productos de almacén, lácteos, huevos y otros artículos para facilitar la compra diaria.
Sin embargo, aseguró que el flujo de clientes se mantiene relativamente estable.
"La cantidad de gente que entra es prácticamente la misma; lo que cambia es cuánto compra cada uno según el momento del mes", afirmó.
La carnicería atiende en horario corrido, de 9 a 21, y también abre los domingos por la mañana.
Para Vallejos, el escenario actual muestra un mercado mucho más equilibrado que meses atrás.
"La carne dejó de aumentar, los precios encontraron cierta estabilidad y volvió a tener un lugar importante en la mesa de los argentinos. Ojalá esta situación se mantenga", concluyó.