02/07/2026

Locales

El padre Alejandro Martínez advierte que “la pobreza no es sólo hambre” y que el invierno deja al descubierto las heridas sociales de Necochea

15:46 | Desde el Salón Gozo y Esperanza, que funciona en la Parroquia Medalla Milagrosa, el sacerdote describió el crecimiento de las situaciones de vulnerabilidad, el consumo problemático y las personas en situación de calle. Además, llamó a no naturalizar la pobreza y destacó el compromiso silencioso de vecinos y voluntarios que sostienen la asistencia cotidiana.



En una entrevista concedida este miércoles al programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM, el párroco de la Parroquia Medalla Milagrosa, Alejandro Martínez, ofreció una profunda reflexión sobre la realidad social que atraviesa Necochea durante este invierno y el trabajo diario que realizan desde el Salón Gozo y Esperanza.

Con las bajas temperaturas intensificando las necesidades de los sectores más vulnerables, el sacerdote sostuvo que la demanda no deja de crecer y advirtió que la pobreza no puede medirse únicamente por la falta de alimentos.

"Nosotros intentamos responder a lo que va emergiendo", expresó.

Desde la parroquia se desarrollan distintas acciones solidarias a través de Cáritas y del comedor Gozo y Esperanza, que funciona de domingo a viernes y recibe diariamente a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

Martínez explicó que, debido al intenso frío, muchas personas comienzan a llegar más temprano al comedor.

"Ahora están llegando más temprano por el frío", comentó.

Cada jornada comienza con una sopa caliente, que se sirve alrededor de las 19.15, seguida de un segundo plato elaborado gracias a las donaciones de vecinos, comercios y voluntarios.

"Nadie come menos de dos platos", señaló.

Sin embargo, aclaró que la tarea de la parroquia va mucho más allá de brindar un plato de comida.

"No es solamente mirar la situación social que estamos viviendo. Queremos ofrecer, frente a la angustia y la tristeza que vive una persona, algo más", afirmó.

"La pobreza no es tan sólo hambre"

Durante la entrevista, el sacerdote compartió su preocupación por el crecimiento de las personas en situación de calle y sostuvo que la problemática tiene múltiples dimensiones.

"La pobreza no es tan sólo de hambre", reflexionó.

Y agregó:

"Hay una pobreza social, que la vemos aumentando, y una pobreza corrupta."

Para Martínez, uno de los mayores peligros es que la sociedad termine acostumbrándose a convivir con esa realidad.

"Tengo miedo de naturalizarlo y hablar de los pobres como una realidad que ya está", expresó.

También cuestionó las miradas que reducen la problemática a simples estadísticas.

"Para algunos sectores el hermano necesitado es un número. Cuando uno toma conciencia, ese pobre tiene nombre, historia y realidad", sostuvo.

El avance del consumo problemático

Otro de los temas abordados fue el crecimiento del consumo de drogas.

Según el sacerdote, se trata de una problemática que ya no distingue sectores sociales.

"En Necochea creció muchísimo el consumo de drogas y no solamente en los sectores bajos", aseguró.

Explicó que muchas personas llegan al comedor atravesadas por historias de violencia, enfermedades, rupturas familiares y soledad.

"No alcanza con darle un plato de comida y que se vaya. Ellos vienen buscando una mesa servida, una charla y una oreja que escucha", remarcó.

Una red solidaria

Martínez destacó que el trabajo de la parroquia se sostiene gracias al compromiso de numerosos vecinos, profesionales y voluntarios.

Comentó que cuentan con médicos que reciben derivaciones, peluqueros que brindan atención gratuita y programas de acompañamiento educativo.

Además, recordó la labor que realizan desde el Centro Barrial Padre Jesús Domaica, donde acompañan a jóvenes con consumos problemáticos y articulan tratamientos cuando es necesario.

"Lo más lindo es cuando alguien te dice: 'Padre, no doy más, quiero salir de esto'. Ahí empezamos a trabajar", relató.

"Nadie se salva solo"

Lejos de atribuir el trabajo a una tarea individual, el sacerdote destacó el compromiso comunitario como principal herramienta para afrontar la crisis social.

"Se aumenta la necesidad, pero también aumenta la providencia de Dios a través del corazón del otro", expresó.

Y cerró la entrevista con una frase que resume el espíritu de la tarea que desarrollan todos los días:

"Nadie se salva solo".

Finalmente, invitó a quienes deseen colaborar a acercarse a la Parroquia Medalla Milagrosa, ya sea para donar alimentos, ofrecer tiempo como voluntarios o acompañar las distintas iniciativas solidarias.

En un invierno marcado por el frío y las dificultades económicas, Alejandro Martínez dejó un mensaje claro: detrás de cada plato servido hay una persona con una historia, una necesidad y una dignidad que merece ser escuchada.