Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en junio un leve crecimiento interanual del 0,9% a precios constantes, aunque el dato no alcanzó para cambiar el panorama que atraviesa el comercio. Así lo indicó un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que advirtió que el consumo continúa mostrando señales de debilidad y que el repunte del mes respondió a factores puntuales.
Según el informe, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC) y por el mayor movimiento comercial generado en torno al Mundial de fútbol, especialmente en rubros vinculados al consumo masivo y la indumentaria.
Sin embargo, la comparación mensual refleja otra realidad: las ventas cayeron 1,3% respecto de mayo y el primer semestre del año acumuló una retracción del 2,5%, confirmando que la recuperación del consumo todavía no logra consolidarse.
Desde CAME señalaron que el consumidor continúa administrando con cautela sus ingresos, priorizando gastos indispensables y postergando la compra de bienes de mayor valor.
En ese contexto, la mitad de los comerciantes consultados aseguró que su situación económica se mantiene sin cambios respecto del año pasado, mientras que disminuyó levemente la cantidad de empresarios que califican el escenario como negativo.
Las expectativas para los próximos doce meses también muestran prudencia: el 52,3% considera que la actividad permanecerá estable, un 37,7% espera una mejora y apenas un 10% cree que la situación empeorará.
El informe también revela que el clima de incertidumbre continúa frenando las decisiones de inversión.
Casi seis de cada diez comerciantes (59,3%) consideran que el contexto actual no es favorable para ampliar sus negocios o realizar nuevas inversiones, mientras que solo un 12,2% entiende que es un buen momento para hacerlo.
Entre los sectores con mejor desempeño durante junio se destacó Perfumería, con un crecimiento interanual del 9,5%, seguido por Farmacia (+5,4%), impulsada por la mayor demanda de medicamentos para enfermedades respiratorias.
También registraron subas Alimentos y bebidas (+2,9%), favorecidos por el aguinaldo y el consumo durante el Mundial, y Textil e indumentaria (+1,9%), gracias a la venta de ropa de abrigo y artículos deportivos.
En cambio, los bienes de consumo más durables continuaron mostrando dificultades. Las mayores caídas se registraron en Bazar, decoración y muebles (-3,1%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-2%) y Calzado y marroquinería (-1%).
El relevamiento sostiene que gran parte de las ventas continúa dependiendo de promociones bancarias, planes de cuotas y billeteras virtuales, herramientas que resultan determinantes para concretar operaciones.
Al mismo tiempo, los comerciantes advirtieron que el aumento permanente de los costos fijos sigue reduciendo los márgenes de rentabilidad, mientras que el crecimiento de los productos importados comienza a generar preocupación en distintos sectores.
Como contrapartida, las ventas online de comercios con locales físicos crecieron 16,7% interanual y 4,1% respecto de mayo, consolidándose como uno de los canales con mejor desempeño.
Para CAME, los números de junio muestran un alivio transitorio más que un cambio de tendencia. Mientras el consumo continúa sin recuperar dinamismo y las inversiones permanecen en pausa, el comercio pyme sigue transitando un escenario de cautela a la espera de señales más firmes de reactivación económica.