La situación judicial de Jorge Daniel “Garda” Sánchez (56), acusado de asesinar a golpes a su madre Delia Mercedes “Tití” Romero viuda de Sánchez (86), se agravó luego de que la Fiscalía modificara la imputación y sumara las figuras de ensañamiento y femicidio.
El fiscal de la causa, Walter Pierrestegui, resolvió encuadrar el hecho como homicidio triplemente calificado por el vínculo, ensañamiento y por mediar violencia de género, una calificación contemplada en el artículo 80 del Código Penal y que prevé como única pena posible la prisión perpetua.
El crimen ocurrió en el interior de la vivienda ubicada en calles 548 y 521 bis de Quequén, donde la víctima y el acusado compartían domicilio desde hacía algunos días. De acuerdo con la investigación, Sánchez habría atacado a su madre mediante golpes reiterados que provocaron lesiones de extrema gravedad y que derivaron en su muerte.
Según los elementos reunidos por la Fiscalía, el ataque estuvo marcado por una “extrema violencia” y una evidente situación de desigualdad entre el agresor y la víctima, teniendo en cuenta la avanzada edad de la mujer y su estado de vulnerabilidad física.
La acusación sostiene que el imputado utilizó distintos objetos de la vivienda para provocar lesiones en diferentes zonas del cuerpo de la víctima. Entre las heridas descriptas en la investigación figuran fracturas de costillas, hundimiento torácico, destrucción craneal y lesiones internas compatibles con la mecánica del ataque.
El agravamiento de la imputación se fundamentó en tres circunstancias. La primera corresponde al vínculo familiar, ya que la víctima era madre del acusado. La segunda es el ensañamiento, debido a la consideración de que el ataque provocó un sufrimiento innecesario y una multiplicidad de lesiones antes de ocasionar el fallecimiento. La tercera es la incorporación de la figura de femicidio, al considerar que el hecho fue cometido por un hombre contra una mujer en un contexto de vulnerabilidad extrema.
En el expediente también se incorporaron elementos vinculados a la relación previa entre ambos. La investigación analiza testimonios que señalarían episodios anteriores de violencia y situaciones de aprovechamiento económico hacia la mujer, aunque todavía continúan pendientes distintas medidas de prueba.
Entre las diligencias que restan completar se encuentran los resultados de los exámenes toxicológicos, que serán incorporados al conjunto de evidencias reunidas en la causa.
Tras la audiencia en la que se le comunicó el cambio de calificación, Sánchez fue asistido por la abogada Mariana Santini y decidió reservarse el derecho de declarar en otra oportunidad.
Además, el fiscal Pierrestegui solicitó al Juzgado de Garantías Nº 1 de Necochea, a cargo de Nicolás Lamberti, que confirme el procesamiento con prisión preventiva. Luego de analizar el pedido, el juez subrogante mantuvo la medida y el acusado continúa alojado en dependencias de la DDI Necochea, a la espera de un posible traslado a la Unidad Penal Nº 15 de Batán.