21/07/2026

Economía

Crisis económica

El comercio de Necochea atraviesa uno de sus inviernos más difíciles

11:17 | “La microeconomía está totalmente frenada”. El presidente de la Cámara Comercial, Industrial y de Turismo de Necochea-Quequén, Mariano González, describió un escenario de fuerte retracción del consumo, cierre de comercios y pérdida de puestos de trabajo.



En diálogo con Voces de la Tarde, sostuvo que la economía cotidiana atraviesa una crisis sostenida desde hace varios años y reclamó políticas que reactiven la actividad.

A pocas horas de haberse celebrado el 92° aniversario de la Cámara Comercial, Industrial y de Turismo de Necochea-Quequén, su presidente, Mariano González, trazó un duro diagnóstico sobre la actualidad económica local. Lo hizo durante una entrevista concedida al programa Voces de la Tarde, que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM, donde analizó la caída del consumo, el cierre de comercios y las dificultades que enfrenta el sector privado para sostener la actividad.

Lejos de centrar su análisis en cuestiones partidarias, González eligió respaldar sus afirmaciones con estadísticas y con la evolución del comercio durante las últimas dos décadas. “Vamos a hablar con datos técnicos”, propuso al comenzar la entrevista, antes de repasar el comportamiento de la actividad comercial desde la recuperación posterior a la crisis de 2001.

Según explicó, entre 2002 y 2008 el comercio argentino creció a un ritmo cercano al 8% anual. Sin embargo, la crisis financiera internacional de 2009 marcó un punto de inflexión. Desde entonces, sostuvo, el sector alternó breves períodos de recuperación con nuevas caídas, hasta llegar a 2018, cuando comenzó un deterioro que, a su entender, todavía no logró revertirse.

“El 2024 fue el peor año de los últimos treinta”, afirmó González. Además, señaló que durante el primer semestre de 2026 “llevamos un 10% de caída interanual”, en referencia al descenso del consumo respecto del mismo período del año anterior.

El dirigente reconoció que el comercio electrónico continúa creciendo, aunque aclaró que ese fenómeno no alcanza para compensar la retracción del comercio tradicional.

“El comercio digital aumentó cerca del 20%, pero el comercio tradicional cayó alrededor del 30%”, puntualizó, al señalar que una parte importante de las compras se está trasladando hacia plataformas nacionales e internacionales.

En ese contexto, también atribuyó parte de la caída de las ventas a la mayor presencia de productos importados comercializados por internet. “La apertura de las importaciones hizo que muchos consumidores compren directamente afuera”, explicó, diferenciando ese fenómeno del comercio electrónico realizado dentro del país.

Al trasladar el análisis a la realidad local, González calificó como “escalofriantes” los datos sobre el cierre de negocios y la pérdida de empleo registrados en los últimos meses. Recordó que entre febrero y mayo cerraron 34 comercios y se perdieron casi 200 puestos de trabajo formales, aunque advirtió que la cifra real sería considerablemente superior debido al elevado nivel de informalidad laboral.

“Lo preocupante es que detrás de esos números hay personas que dejan de consumir y eso termina afectando a toda la economía”, expresó. A su entender, el comercio minorista y el sector de servicios siguen siendo los principales generadores de empleo del distrito, por lo que cualquier retroceso impacta rápidamente sobre el resto de la actividad.

Durante la entrevista también se refirió al comportamiento del consumidor. Señaló que la caída no se limita a los bienes durables o de mayor valor, sino que alcanza incluso a los alimentos y productos de consumo cotidiano. “El problema es la pérdida del poder adquisitivo”, resumió.

Consultado sobre la presión impositiva, sostuvo que Argentina dejó de ser un país competitivo para producir. Recordó que hace algunas décadas la carga tributaria nacional rondaba el 20%, mientras que actualmente, sumando impuestos nacionales, provinciales y municipales, supera ampliamente el 50%.

González describió además el difícil presente de los pequeños comerciantes. Explicó que muchos continúan abriendo sus locales todos los días pese a las escasas ventas, simplemente porque representan su único medio de vida. “El comerciante se aferra a su negocio porque es su forma de vivir”, señaló, al tiempo que reconoció que existen rubros en los que puede transcurrir una jornada completa sin concretar una sola venta.

La construcción, agregó, atraviesa una situación similar y arrastra a numerosas actividades vinculadas. Incluso mencionó que empresas históricas de Necochea redujeron su nivel de actividad al punto de suspender inversiones publicitarias por falta de trabajo.

En cuanto al empleo, advirtió sobre la creciente cantidad de currículums que vuelven a circular por los comercios de la ciudad. “Volvieron los currículums”, dijo, reflejando la búsqueda de trabajo por parte de muchas familias. A su criterio, actualmente “un solo sueldo ya no alcanza para llegar a fin de mes” y numerosos hogares dependen de dos ingresos para sostenerse.

Respecto del futuro inmediato, el presidente de la Cámara Comercial manifestó su preocupación. Si bien reconoció que algunos indicadores macroeconómicos muestran resultados positivos, diferenció esa realidad de lo que ocurre en la economía cotidiana. “La macroeconomía puede estar bien, pero la microeconomía está totalmente frenada”, sostuvo.

Por esa razón reclamó medidas orientadas a estimular el consumo, facilitar el acceso al crédito productivo y reducir la presión tributaria sobre las pequeñas y medianas empresas. “No hablo de regalar dinero ni de hacer demagogia; hablo de generar políticas productivas que permitan volver a invertir, construir y consumir”, puntualizó.

Finalmente, González advirtió que, de no modificarse el escenario actual, la crisis podría profundizarse durante los próximos meses. “Tengo esperanza de que se entienda que hay que reactivar la economía real”, concluyó, dejando planteado un desafío que, según remarcó, excede al comercio y afecta de lleno a toda la comunidad.