22/07/2026

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Puerto Quequén

Martín Petersen: "Puerto Quequén es una historia de esfuerzo colectivo que hoy explica buena parte del desarrollo de la región"

13:39 | El licenciado en Historia e integrante del Departamento de Comunicación Institucional y Relaciones del Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén destacó la creación del Centro de Interpretación Portuaria (CIP), un espacio que busca acercar a la comunidad la historia, el presente y la importancia económica de uno de los principales puertos cerealeros del país.



Detrás de cada buque que ingresa a Puerto Quequén, de cada camión cargado con cereal y de cada operación que se realiza durante todo el año, existe una compleja red de trabajo, infraestructura e historia que muchas veces pasa desapercibida para quienes viven en la región.

Con el objetivo de acercar esa realidad a la comunidad nació el Centro de Interpretación Portuaria (CIP), una propuesta impulsada por el Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén que combina recorridos guiados, experiencias de realidad virtual, actividades educativas y tecnología inmersiva para mostrar el funcionamiento de uno de los puertos cerealeros más importantes de la Argentina.

De esta iniciativa habló el licenciado Martín Petersen, integrante del Departamento de Comunicación Institucional y Relaciones del Consorcio, durante una entrevista brindada en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM.

Un espacio para acercar el puerto a la comunidad

Historiador de profesión, Petersen explicó que el proyecto comenzó a gestarse a fines del año pasado y contó con el impulso del presidente interino del Consorcio de Gestión, Mariano Carrillo, con la intención de fortalecer el vínculo entre Puerto Quequén y la comunidad.

El Centro de Interpretación funciona en el edificio ubicado sobre avenida 2, junto a la escollera, y durante las vacaciones de invierno permanece abierto de lunes a viernes de 11 a 17, mientras que los sábados y domingos recibe visitantes entre las 14 y las 17.

La propuesta incluye visitas guiadas, recorridos por el Mirador Gardella, experiencias de realidad virtual y actividades especialmente pensadas para niños y familias.

Pero, según Petersen, el objetivo va mucho más allá del entretenimiento.

"Tenemos que contarle a la gente, en términos sencillos, qué representa Puerto Quequén."

Un puerto clave para la economía argentina

El historiador recordó que Puerto Quequén moviliza anualmente más de nueve millones de toneladas de granos y oleaginosas, participa con cerca del 10% de las exportaciones nacionales de cereales y constituye el tercer complejo portuario cerealero del país, detrás del Gran Rosario y Bahía Blanca.

Además, destacó su importancia a nivel internacional.

"El año pasado fue el puerto número quince del mundo en movimiento de granos."

Explicó que Argentina exporta aproximadamente el 70% de su producción cerealera y oleaginosa, una característica que diferencia al país de otros grandes productores agrícolas.

Cada año ingresan al puerto alrededor de 370 buques, muchos de ellos de tipo Panamax, embarcaciones de más de 220 metros de eslora capaces de transportar el equivalente a la carga de unos 2.000 camiones.

"Cuando entra un barco, se pone en marcha una ciudad"

Más allá de las estadísticas, Petersen consideró que lo verdaderamente importante es que la comunidad comprenda todo lo que ocurre detrás de cada operación portuaria.

"Cuando un barco entra, se pone en funcionamiento una ciudad entera."

Prácticos, remolcadores, amarradores, estibadores, transportistas, agencias marítimas, operadores logísticos, personal de seguridad y decenas de actividades económicas intervienen coordinadamente para hacer posible cada embarque.

Una obra que cambió la historia del puerto

Durante la entrevista también repasó la evolución de Puerto Quequén y recordó que, cuando comenzaron las obras a principios del siglo XX, muchos especialistas consideraban que el proyecto estaba condenado al fracaso.

Las dificultades de navegación, la escasa profundidad y el fuerte oleaje hacían pensar que nunca podría consolidarse como un puerto cerealero de relevancia.

Sin embargo, el desarrollo agrícola de la región y las sucesivas obras de infraestructura cambiaron completamente ese panorama.

Petersen destacó especialmente el aporte del ingeniero Juan Carlos Arramuspe, impulsor de la ampliación de la Escollera Sur, una obra que finalmente se concretó años después de su fallecimiento.

La escollera comenzó a construirse en 1916, fue ampliada durante la década de 1950 hasta alcanzar los 1.250 metros y finalmente llegó a los actuales 1.600 metros, inaugurados oficialmente en 2008.

Esa transformación modificó por completo la operatividad del puerto.

"Antes un barco podía esperar un mes para ingresar; hoy puede hacerlo en apenas cuarenta y cinco minutos y comenzar la carga pocas horas después."

También recordó que décadas atrás el puerto operaba apenas unos cien días al año debido a las condiciones climáticas, mientras que actualmente mantiene actividad durante aproximadamente 300 días anuales, una ventaja competitiva muy valorada por las navieras internacionales.

Recuperar la capacidad de asombro

Para Petersen, uno de los grandes desafíos es que los propios habitantes de Necochea y Quequén vuelvan a mirar el puerto con otros ojos.

"Nos acostumbramos tanto que dejamos de sorprendernos."

Con esa idea fueron diseñadas las visitas guiadas del Centro de Interpretación, que combinan historia, patrimonio, ingeniería, comercio internacional, medio ambiente y vida portuaria.

A través de experiencias de realidad virtual, los visitantes pueden recorrer sectores restringidos por normas internacionales de seguridad, subir virtualmente a un buque cerealero y conocer desde adentro cómo se desarrolla una operatoria de carga.

Durante las vacaciones de invierno, además, el CIP incorpora propuestas recreativas como la Ludoteca Viajera y espectáculos infantiles, consolidándose como una alternativa gratuita para toda la familia.

Un patrimonio que forma parte de la identidad local

Hacia el final de la entrevista, Petersen resumió el sentido del proyecto con una reflexión sobre el valor histórico y social del puerto.

"Puerto Quequén no es solamente una infraestructura. Es el resultado del trabajo de generaciones enteras de vecinos, trabajadores, ingenieros, productores y empresarios que hicieron posible que hoy tengamos uno de los puertos más eficientes de la Argentina."

Asimismo, sostuvo que el desafío hacia el futuro no pasa únicamente por continuar ampliando la infraestructura portuaria, sino también por fortalecer el conocimiento y el sentido de pertenencia de la comunidad.

Para el historiador, comprender la historia de Puerto Quequén es comprender también buena parte del desarrollo económico, productivo y social de Necochea, Quequén y de toda una región que, desde hace más de un siglo, crece al ritmo del movimiento permanente de su puerto.