24/07/2026

Nacionales

crisis libertaria

Se desplomó la confianza de los consumidores y crece la preocupación por el impacto político para Milei

08:14 | El Índice de Confianza del Consumidor elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró una fuerte caída en julio. El retroceso alcanzó a todos los sectores sociales y regiones del país, mientras crece la preocupación en el Gobierno por el efecto del malestar económico sobre las aspiraciones de reelección del presidente Javier Milei.



El Gobierno nacional recibió una nueva señal de alerta en medio del complejo escenario económico. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado mensualmente por la Universidad Torcuato Di Tella, volvió a caer en julio y reflejó un creciente deterioro en las expectativas de la población sobre la economía.

De acuerdo con el informe, la confianza de los consumidores descendió 4,78% respecto de junio y acumula una baja superior al 12% en la comparación interanual, evidenciando un marcado cambio en el humor social.

La publicación de los datos generó preocupación dentro del oficialismo, donde observan con atención el impacto que el descontento económico podría tener sobre el escenario electoral de cara a una eventual reelección del presidente Javier Milei.

Preocupación en el oficialismo

Tras conocerse los números, dirigentes cercanos al Gobierno intentaron relativizar el resultado.

Uno de ellos fue el exfuncionario Antonio Aracre, quien sostuvo en redes sociales que el nivel actual del Índice de Confianza del Consumidor sería equivalente al porcentaje de votos que obtendría Milei si las elecciones fueran hoy.

Sin embargo, esa interpretación fue rápidamente cuestionada por distintos usuarios, quienes recordaron que indicadores similares no evitaron derrotas electorales de otros gobiernos.

Más allá de la discusión política, el dato central es que el índice volvió a retroceder y confirma una tendencia descendente que comenzó hace varios meses.

El golpe llega a todos los sectores

Uno de los aspectos que más preocupa al oficialismo es que la caída de la confianza no distingue niveles de ingresos ni regiones del país.

Según el informe de la Universidad Di Tella, el mayor descenso mensual se registró entre los sectores de menores ingresos, donde la confianza cayó 11,47%.

Entre los hogares de mayores ingresos también hubo un retroceso, aunque más moderado, del 1,45%.

La pérdida de confianza también se extendió territorialmente.

La Provincia de Buenos Aires registró una baja del 6,34%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mostró un descenso del 6,24%.

En el interior del país la caída mensual fue menor, del 1,68%, aunque en la comparación con julio de 2025 el retroceso alcanzó el 8,78%.

La economía cotidiana pesa más que los indicadores

El deterioro del índice coincide con otros relevamientos que muestran un creciente malestar económico.

Incluso entre quienes respaldan al Gobierno comienza a observarse un cambio de percepción.

Distintos estudios de opinión señalan que casi la mitad de los votantes libertarios considera que su situación económica personal es peor que hace un año, una señal que preocupa especialmente en la Casa Rosada.

El principal desafío para el Gobierno es que la mejora de algunas variables macroeconómicas todavía no logra trasladarse al bolsillo de la población.

Mientras la inflación continúa desacelerándose, buena parte de los hogares sigue enfrentando dificultades para recuperar su poder adquisitivo.

Caen todas las expectativas

El informe de la Universidad Di Tella muestra que todos los componentes del Índice de Confianza del Consumidor registraron retrocesos durante julio.

El peor desempeño correspondió al subíndice Situación Macroeconómica, que cayó 8,49% respecto del mes anterior y se ubicó 10,54% por debajo del nivel registrado en julio de 2025.

También retrocedió el indicador de Situación Personal, con una baja mensual del 3,89%.

En la comparación interanual, el deterioro resulta todavía más marcado: este componente se encuentra 14,98% por debajo del valor registrado un año atrás.

Un desafío político para el Gobierno

La evolución del Índice de Confianza del Consumidor se convirtió en uno de los indicadores que el oficialismo sigue con mayor atención.

Aunque desde el Gobierno insisten en que la economía se encuentra en una etapa de recuperación, los datos muestran que una parte importante de la sociedad todavía no percibe mejoras en su situación cotidiana.

Con el calendario electoral comenzando a aparecer en el horizonte político, la recuperación del poder de compra, el consumo y las expectativas de los hogares aparece como uno de los principales desafíos para la administración de Javier Milei, que busca consolidar respaldo social en medio de un escenario económico todavía complejo.