El dolor por la muerte de Santiago Duca, el mecánico de 35 años que falleció tras protagonizar un trágico accidente con un Jeep en la zona de los molinos, continúa conmoviendo a nuestra ciudad. En las últimas horas, su pareja compartió una desgarradora carta de despedida que rápidamente se llenó de mensajes de apoyo y solidaridad.
A través de sus redes sociales, María Eugenia recordó los más de doce años de vida compartida, el proyecto de familia que construyeron juntos y el inmenso amor que Santiago sentía por sus dos hijas.
La carta comienza con palabras cargadas de dolor y una profunda dificultad para aceptar la pérdida.
"Mi Santi, me cuesta escribirte algo lindo, porque esto significa una despedida, y no quiero que lo sea. No quiero dejarte, no puedo, no estoy lista", escribió.
En otro tramo del mensaje recordó que siempre lo consideró el sostén de la familia y confesó que jamás imaginó tener que afrontar su ausencia.
En su despedida también destacó el rol de Santiago como padre de Inés y Josefina, recordando que disfrutaba de cada momento con ellas.
Contó que era quien las hacía reír, las peinaba, cocinaba para ellas, las acompañaba en sus actividades y compartía cada instante con alegría.
"Nunca tuve que pedirte que fueras papá", expresó en uno de los párrafos más emotivos.
Una de las frases que más repercusión generó fue aquella en la que definió el lugar que Santiago ocupaba dentro de la familia.
"Fuiste amigo, fuiste luz, fuiste alegría, fuiste nuestra casa, nuestro lugar seguro siempre y el gran hombre de nuestras niñas", escribió.
La publicación concluye con una promesa que refleja el compromiso de mantener vivo su recuerdo.
"Prometo cuidarlas, protegerlas y siempre contarles de vos. Te voy a amar eternamente y te voy a extrañar hasta el último día de mi vida. Fuimos el mejor equipo y con tu partida te llevaste una gran parte de mí."
Santiago Duca falleció tras el vuelco del Jeep que conducía en la zona del Paso del Arroyo, al sur, pasando Punta Negra.
De acuerdo con la investigación, el vehículo perdió el control al atravesar un sector con piedras y volcó violentamente. Como consecuencia del impacto, el mecánico sufrió gravísimas lesiones y, pese a los esfuerzos médicos, falleció horas después.
Su historia y la emotiva despedida de su familia generaron una profunda conmoción en Necochea, donde era ampliamente conocido por su trabajo y por la pasión que sentía por los Jeep y la mecánica.