El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó un nuevo aumento en las tarifas de energía eléctrica que comenzará a reflejarse en las facturas que lleguen durante agosto y septiembre.
La medida alcanza a los usuarios abastecidos por las distribuidoras EDEA, EDEN, EDES, EDELAP y también a quienes reciben el servicio a través de las cooperativas eléctricas bonaerenses.
Según lo establecido, el incremento será de entre 1,5% y 3,5%, dependiendo de la categoría del usuario, el nivel de consumo y la empresa prestadora del servicio.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, un usuario residencial sin subsidios y con un consumo promedio pasará de pagar alrededor de $54.800 a $56.700 mensuales, impuestos incluidos.
En tanto, quienes mantienen subsidios nacionales verán un incremento menor: la factura promedio pasará de $37.200 a $37.750.
La actualización contempla modificaciones tanto en el Valor Agregado de Distribución (VAD) como en el precio mayorista de la energía definido por el Gobierno nacional.
Los nuevos cuadros tarifarios se aplicarán a los consumos registrados a partir del 1° de julio y del 1° de agosto, por lo que el impacto comenzará a verse en las próximas boletas que reciban los usuarios.
La medida también alcanza a las cooperativas eléctricas de la provincia, por lo que localidades abastecidas bajo ese sistema, como ocurre en distintos distritos bonaerenses, también deberán aplicar la actualización tarifaria.