La subsesecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, aseguró que se trató del "peor invierno turístico desde la pandemia" y vinculó el resultado al contexto económico.
"Un modelo económico que golpea al bolsillo también golpea al turismo", afirmó la funcionaria.
De acuerdo con el relevamiento de la Provincia, durante el receso invernal llegaron 753.000 turistas, lo que representa una caída del 11,7% respecto de 2025 y del 22,4% en comparación con 2023.
En cuanto al movimiento económico, el turismo generó 305 mil millones de pesos, un 10,9% menos que el año pasado y un 26% por debajo de los niveles registrados dos años atrás.
Martínez resumió la situación con una frase contundente:
"Dos de cada tres camas turísticas de la Provincia estuvieron vacías".
Además, remarcó que la baja se suma a una tendencia que ya se había observado durante el verano y los fines de semana largos.
Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Costa Atlántica atravesó uno de sus inviernos más flojos de los últimos años.
La entidad atribuyó el bajo movimiento a una menor demanda y al desvío del gasto turístico hacia el Mundial, aunque desde la Provincia rechazaron esa interpretación y señalaron que la principal causa es la pérdida del poder adquisitivo.
Entre los destinos con mejores niveles de ocupación se destacaron San Pedro, con un 90%, y Tapalqué, con 82,5%. En tercer lugar quedó Balcarce, con un 60%.
En cambio, ciudades tradicionalmente elegidas durante el invierno, como Tandil, Tigre, Pinamar, Lobos y Chascomús, no lograron superar el 50% de ocupación hotelera.
Los principales destinos costeros, entre ellos Mar del Plata, Miramar, Carhué y el Partido de La Costa, apenas superaron el 40%.De nuestra ciudad todavia no hay datos oficiales.
A nivel nacional, la CAME informó que durante las vacaciones de invierno se movilizaron 4,6 millones de personas, con un impacto económico estimado en 2,12 billones de pesos, cifras superiores a las del año pasado.
Además, el Gobierno nacional destacó un crecimiento del turismo receptivo durante el primer semestre del año, al señalar que ingresaron 3,1 millones de turistas extranjeros, el nivel más alto de los últimos años.
Sin embargo, esos números no lograron reflejarse en los principales destinos turísticos bonaerenses, que cerraron una de las temporadas invernales más débiles desde el final de la pandemia.