En la antesala de un nuevo aniversario de la ciudad de San Cayetano, el intendente Miguel Gargaglione aprovechó su participación en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez y que se emite por Radio Noticias Necochea, para realizar un extenso análisis sobre la actualidad política, económica e institucional de la Argentina.
Con casi dos décadas de gestión al frente del municipio -una trayectoria que le otorga una mirada atravesada por distintos gobiernos nacionales y provinciales-, el jefe comunal del distrito vecino trazó un diagnóstico cargado de preocupación respecto del presente del país y del futuro inmediato.
Miguel Gargaglione reconoció que el gobierno nacional logró avanzar en uno de los objetivos que se había planteado al asumir, o sea ordenar las variables macroeconómicas y evitar una crisis mayor. Sin embargo, aclaró que ese resultado, por sí solo, no alcanza para poner en marcha el desarrollo económico.
"El país solamente con medidas financieras no sale adelante", sostuvo, al tiempo que señaló que numerosos sectores productivos continúan atravesando dificultades. Mencionó particularmente a la industria, al comercio y a quienes intentan sostener pequeñas y medianas empresas en un contexto que calificó como complejo.
A su entender, la baja de la inflación constituye un dato positivo, pero todavía insuficiente para modificar la realidad cotidiana de gran parte de la población. "La mejora macroeconómica todavía no le alcanza a la gente", resumió.
Otro de los ejes de la entrevista estuvo vinculado al clima político. En ese punto fue especialmente crítico con el nivel de confrontación que, según afirmó, domina hoy el escenario nacional.
"Veo una agresividad que se ha recrudecido. Hay muy poco debate político, muy poco debate económico y mucha agresividad. Eso no es bueno para ningún país", expresó.
El intendente también hizo referencia al estilo de conducción del presidente Javier Milei, especialmente en relación con los vínculos institucionales y las relaciones internacionales. Consideró que quienes ejercen responsabilidades de gobierno representan a toda una sociedad y que las diferencias ideológicas no deberían impedir el diálogo.
"Cuando uno habla desde una función pública, habla en nombre de un país o de una comunidad, no solamente de una persona", reflexionó.
Desde esa perspectiva, defendió la necesidad de recuperar ámbitos de consenso y de fortalecer el debate de ideas, alejándose de las descalificaciones personales.
En otro tramo de la conversación, Miguel Gargaglione reivindicó el papel del Estado, incluso desde una visión política que puede ser compatible con economías más abiertas. "Se puede ser de derecha, pero el Estado tiene que existir", afirmó. Y enumeró áreas donde considera imprescindible la presencia estatal, como la salud, la seguridad y la obra pública.
Precisamente sobre este último punto cuestionó el tiempo transcurrido sin inversiones significativas en infraestructura vial y señaló que, más allá de las nuevas concesiones anunciadas para las rutas nacionales, el país necesita acelerar los tiempos de ejecución de las obras.
Consultado sobre el humor social, el jefe comunal de San Cayetano sostuvo que percibe una ciudadanía que rechaza volver al pasado, pero que al mismo tiempo observa con incertidumbre el presente.
"La gente termina quedándose con el menos malo. Y eso es de las peores cosas que nos pueden pasar", sostuvo con sinceridad.
En esa misma línea, reconoció que quienes integraron espacios políticos anteriores también deben asumir responsabilidades por los errores cometidos, entendiendo que parte del respaldo alcanzado por el actual oficialismo responde al desencanto acumulado de años anteriores.
Pese a su mirada crítica, Miguel Gargaglione manifestó su deseo de que al gobierno nacional le vaya bien y sostuvo que el tiempo será quien termine evaluando el rumbo adoptado.
La entrevista concluyó con una invitación abierta a participar de las celebraciones patronales del próximo viernes 7 de agosto, cuando San Cayetano celebrará una nueva festividad religiosa con la tradicional procesión y la misa en honor al patrono del pan y del trabajo.
Más allá de la agenda festiva, las palabras del intendente dejaron un mensaje político claro, o sea la necesidad de bajar el nivel de confrontación, recuperar el diálogo institucional y promover políticas que, además del equilibrio macroeconómico, impulsen el desarrollo productivo y mejoren la vida cotidiana de los argentinos.