El Hospital Municipal José Irurzun de Quequén cuenta desde ahora con un nuevo generador eléctrico de 90 KVA, un equipamiento considerado clave para garantizar el funcionamiento de la institución ante eventuales interrupciones del suministro de energía.
La incorporación fue posible a partir de un trabajo conjunto entre la Municipalidad de Necochea, la Secretaría de Salud y la Asociación Civil por la Salud del Hospital José Irurzun de Quequén, la cooperadora de la institución, que tuvo a su cargo una parte sustancial de la obra necesaria para poner en funcionamiento el nuevo equipo.
El director del hospital, Marcelo Laserna, explicó en entrevista en el programa Voces de la Tarde que conduce Jorge Gómez de lunes a viernes de 17 a 19 por Radio Noticias Necochea, 97.3 en FM, que se trataba de una necesidad que venía siendo planteada desde hacía tiempo, debido a que el antiguo generador había quedado obsoleto y requería una intervención manual cada vez que se producía un corte de energía.
“Era un generador que ya tenía sus campañas encima”, señaló Laserna, al explicar que el equipo anterior presentaba dificultades de mantenimiento y que, ante un corte, debía ser puesto en marcha manualmente por personal de mantenimiento.
A partir de esa situación comenzó a desarrollarse un proyecto para reemplazarlo. Según explicó el director, el intendente Arturo Rojas acompañó la iniciativa desde el comienzo, junto con la Secretaría de Salud, y se avanzó en el procedimiento administrativo correspondiente hasta concretar la compra mediante un concurso de precios.
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El nuevo generador fue adquirido por la Municipalidad de Necochea a una empresa local que resultó adjudicataria del proceso. Pero la incorporación del equipo requirió mucho más que su compra e instalación.
La cooperadora tuvo una participación fundamental en la realización de la obra civil, que incluyó la construcción del espacio destinado al generador, la instalación de tableros y las conexiones eléctricas necesarias. El nuevo sector también permitió resolver cuestiones vinculadas con el almacenamiento de residuos patogénicos del establecimiento.
La inversión total involucró cifras importantes. De acuerdo con Laserna, el generador representó aproximadamente 30.000 dólares, mientras que la obra civil realizada con el aporte de la cooperadora tuvo un costo de una magnitud similar.
También fue necesario adecuar la infraestructura eléctrica para que el hospital pudiera recibir la potencia requerida por el nuevo equipamiento. En ese proceso participaron distintas áreas municipales y se articuló con la Usina Popular Cooperativa para concretar las modificaciones necesarias en la acometida eléctrica.
El resultado es un equipo de 90 KVA, con una capacidad que no solamente permite responder a las necesidades actuales del hospital, sino que, de acuerdo con Marcelo Laserna, deja margen para acompañar un eventual crecimiento de los servicios y equipamiento de la institución.
El director del Irurzun destacó especialmente el papel desempeñado por la cooperadora, cuyos integrantes participaron activamente en el proyecto y realizaron un esfuerzo económico y organizativo para concretar la obra.
Laserna también valoró el aporte de profesionales y empresas que colaboraron en los distintos trabajos, entre ellos un grupo de ingenieros y la empresa AVE, vinculada a las tareas eléctricas y técnicas.
El nuevo generador ya se encuentra operativo. Su puesta en funcionamiento se concretó luego de un período de instalación, pruebas y adecuación de toda la infraestructura, razón por la cual desde el hospital fueron cautelosos antes de anunciar públicamente su incorporación.
Para Marcelo Laserna, la obra representa además una muestra de lo que puede lograrse cuando distintas instituciones y sectores trabajan en conjunto.
“Los logros son siempre colectivos”, resumió el director del Hospital Irurzun, al destacar que detrás de la incorporación del generador hubo una decisión política, trabajo municipal, participación de la cooperadora, profesionales y empresas.
En una institución de salud, contar con energía eléctrica de respaldo no constituye solamente una cuestión de infraestructura. Es una herramienta fundamental para sostener la atención y preservar el funcionamiento de los servicios ante una emergencia.
Por eso, la llegada del nuevo generador de 90 KVA representa para el Hospital Municipal José Irurzun de Quequén una mejora concreta en materia de seguridad y capacidad operativa, y al mismo tiempo pone nuevamente en primer plano el papel que cumple la cooperadora en el sostenimiento y crecimiento de la institución.