Un verdadero escándalo se vivió en Quequén cuando cuatro personas provenientes de la ciudad de Buenos Aires permanecieron durante más de dos horas atrincheradas dentro de una camioneta Ford Raptor, luego de ser interceptadas por personal de Tránsito Municipal tras reiteradas denuncias de vecinos por realizar picadas y maniobras peligrosas.
El procedimiento tuvo lugar sobre la avenida 502, donde, según los testimonios de los vecinos, la camioneta venía protagonizando desde hacía cuatro días aceleraciones, derrapes y otras maniobras imprudentes que ponían en riesgo a peatones y automovilistas.
Cansados de la situación, los residentes dieron aviso al 147, lo que motivó la intervención de inspectores de Tránsito, quienes lograron localizar el vehículo e intentaron identificar a sus ocupantes.
Sin embargo, lejos de colaborar, los cuatro ocupantes —tres hombres y una mujer— se negaron a descender de la camioneta. Uno de ellos manifestó en reiteradas oportunidades que era abogado y cuestionó el procedimiento, negándose a acatar las indicaciones de los agentes municipales.
La tensa situación se prolongó durante más de dos horas, por lo que fue necesaria la intervención de efectivos de la Comisaría Segunda, personal de la Jefatura Departamental Necochea y la Fiscalía de turno, que tomó intervención en el caso.

Finalmente, la Policía logró que los ocupantes descendieran del vehículo y se concretó el secuestro de la Ford Raptor, al constatarse presuntas infracciones relacionadas con la falta de licencia habilitante y las maniobras peligrosas denunciadas por los vecinos.
De acuerdo con la información recabada, los cuatro involucrados habían llegado a Necochea para participar del Torneo Provincial de Pádel que se desarrolla en la ciudad.
Vecinos de la zona manifestaron su agradecimiento por el accionar del personal de Tránsito y de la Policía, al señalar que las maniobras temerarias se repetían desde hacía varios días y generaban preocupación por el riesgo que implicaban para quienes circulaban por el sector.
Ahora, las actuaciones quedaron en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.