19/08/2026

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Mar del Plata, la infeliz: la inseguridad tomó las calles y los comerciantes viven con miedo

08:10 | Robos, amenazas y comercios atendiendo tras las rejas: la ciudad turística atraviesa una creciente ola de inseguridad. Kiosqueros denuncian asaltos constantes y comerciantes aseguran que, cuando cae la noche, las calles quedan prácticamente liberadas.



Mar del Plata, conocida históricamente como "La Feliz", atraviesa una realidad que dista mucho de ese apodo. La creciente inseguridad modificó la vida cotidiana de comerciantes y vecinos, especialmente durante la noche, cuando los robos, las amenazas y los hechos de violencia se multiplican en distintos sectores de la ciudad.

Los kioscos y polirrubros que funcionan las 24 horas se convirtieron en uno de los rubros más castigados por la delincuencia. Ante la seguidilla de asaltos ocurridos entre las 22 y las 6 de la mañana, la mayoría de los comercios ya no permite el ingreso de clientes y atiende únicamente detrás de rejas, por ventanillas o con las persianas a medio abrir.

Según publicaron medios marplatenses, uno de los delitos más frecuentes es el denominado "robo rápido". Los delincuentes amenazan a los empleados, muchas veces simulando portar armas ocultas entre la ropa, y en pocos segundos se llevan la recaudación, cigarrillos, bebidas y otros productos antes de escapar.

Una ciudad donde cambia el mapa del delito

Las modalidades delictivas varían según la zona.

En el microcentro, la Peatonal San Martín, Rivadavia, Belgrano, Entre Ríos, Corrientes y las principales avenidas comerciales como Luro, Independencia y Colón, los comerciantes denuncian robos exprés, destrozos de vidrieras y ataques reiterados contra locales de una misma cadena.

Sin embargo, en los barrios más alejados la situación es aún más preocupante.

Sectores como Fortunato de la Plaza y Jacinto Peralta Ramos padecen asaltos más violentos y planificados. Allí, la escasa circulación de personas y la reducida presencia policial convierten a los comercios en objetivos fáciles para los delincuentes, que actúan con mayor tranquilidad y tiempo para escapar.

"A la noche está bravo"

La preocupación quedó nuevamente expuesta tras el hecho ocurrido este fin de semana sobre avenida Champagnat, donde un comerciante mató de tres disparos a un adolescente de 16 años que, según la investigación, habría intentado robarle la camioneta junto a otros menores.

Después del episodio, comerciantes de los barrios Regional y Bernardino Rivadavia describieron un panorama alarmante.

"A la noche está bravo", resumieron varios de ellos al señalar que, cuando oscurece, aumentan los movimientos sospechosos y prácticamente desaparecen los patrullajes preventivos.

Otros aseguraron que durante el día pueden trabajar con cierta tranquilidad, pero que por la noche muchos directamente optan por cerrar sus puertas ante el temor de sufrir un nuevo asalto.

Reclaman más presencia policial

Los comerciantes coinciden en un mismo diagnóstico: aseguran que los controles disminuyeron y que la circulación de patrulleros es insuficiente para prevenir los delitos.

Mientras tanto, muchos locales refuerzan rejas, cámaras y medidas de seguridad para intentar seguir trabajando en una ciudad donde, para numerosos vecinos, la inseguridad dejó de ser una sensación y pasó a formar parte de la rutina cotidiana.