La economía argentina atraviesa un escenario de fuerte retracción del consumo y creciente endeudamiento de las familias, una combinación que, según el economista Javier Collia, comienza a golpear con mayor fuerza a los comercios, las pequeñas y medianas empresas y el empleo. Así lo expresó durante una entrevista realizada en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3.
Para Collia, el enfriamiento de la actividad económica no solo afecta al sector privado, sino que también termina perjudicando al propio Estado.
"La caída del consumo en la Argentina hace que el Gobierno se muerda la cola a sí mismo", afirmó.
El economista explicó que, al reducirse las ventas, también disminuye la recaudación de impuestos ligados al consumo, como el IVA y el impuesto al cheque, lo que repercute directamente en los ingresos nacionales y en la coparticipación que reciben las provincias.
En ese contexto, cuestionó la utilización de recursos provenientes de fondos fiduciarios que habían sido creados con destinos específicos.
"Está tomando plata de fondos fiduciarios que por ley se crearon y la destina a gastos corrientes, para pagar la deuda externa y cubrir otras obligaciones del Estado", sostuvo.
Collia puso especial énfasis en la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, responsables de la mayor parte del empleo privado en el país.
Recordó que las pymes representan cerca del 98% del entramado empresarial argentino y advirtió que la caída del consumo las golpea de lleno, en un contexto donde también se reducen las posibilidades de acceder al financiamiento.
"Cada vez la gente está más endeudada", señaló, al advertir que muchas familias ya no tienen margen para solicitar nuevos créditos y enfrentan serias dificultades para cumplir con los compromisos asumidos.
Según explicó, esa situación también comienza a reflejarse en el sistema financiero.
"No te podés endeudar más. ¿Y esa gente cómo hace para salir de esa deuda?", planteó.
Otro de los puntos que marcó como preocupantes es el deterioro de la clase media y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda.
"Cada vez tenés la gente más pobre y cada vez menos posibilidades de crecer", afirmó.
Como ejemplo, indicó que una pareja necesitaría ingresos cercanos a los seis millones de pesos mensuales para acceder a determinados créditos hipotecarios.
"En Necochea, seis millones de pesos entre dos personas es imposible", aseguró.
También cuestionó la forma en que se mide el peso de los servicios públicos dentro del presupuesto familiar.
A su entender, las ponderaciones utilizadas en algunos indicadores estadísticos ya no reflejan la realidad que viven los hogares argentinos.
"Hay un desbalance entre las ponderaciones y lo que realmente paga hoy una familia por luz, gas, telefonía y otros servicios", expresó.
Respecto del comercio, Collia relativizó la idea de que el crecimiento de las ventas por internet explique por sí solo la crisis que atraviesan los negocios tradicionales.
"Mercado Libre no reemplazó todo lo que son los comercios", afirmó.
Al mismo tiempo, cuestionó las elevadas tasas de interés que cobran algunas plataformas financieras por los créditos de consumo y consideró que el Estado debe intervenir para evitar abusos.
"El árbitro es el Estado, que tiene que regular este tipo de cosas", manifestó.
Durante la entrevista también se refirió a la situación de los jubilados, al señalar que la pérdida del poder adquisitivo se combina con mayores dificultades para acceder a medicamentos.
"Hay gente que antes podía comprar todos sus medicamentos y hoy tiene que elegir cuáles llevar porque no puede pagar todos los tratamientos", sostuvo.
Asimismo, cuestionó la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid), al considerar que significó una pérdida importante para los trabajadores de la educación.
Al realizar una evaluación general de la economía, Collia se mostró pesimista sobre las perspectivas de recuperación.
"Veo la situación muy complicada", afirmó.
Para el economista, mientras continúen la caída del consumo, el deterioro del poder adquisitivo y el aumento del endeudamiento de las familias, será muy difícil que la actividad económica logre recuperarse de manera sostenida.
"Lo más probable es que sigamos cada vez peor, como estamos", concluyó.