Dos capillas de Necochea fueron víctimas de robos en los últimos días. Se trata de la Capilla Jesús Buen Pastor y Ceferino Namuncurá, ubicada en calle 69 N° 3954, en el barrio Los Naranjos, y de la Capilla San Pablo, situada en calle 88 N° 1565, en el barrio Los Álamos.
Los hechos generaron preocupación entre las comunidades religiosas y las personas que participan de las actividades que se desarrollan en ambos espacios, debido a que varios de los elementos sustraídos son utilizados diariamente para brindar asistencia a vecinos que atraviesan distintas necesidades.
En el caso de la Capilla Jesús Buen Pastor, el robo habría ocurrido durante el período comprendido entre el viernes pasado y este miércoles. Los delincuentes dañaron un ventiluz ubicado en la parte trasera del inmueble y lograron ingresar al edificio.
De acuerdo con el relevamiento realizado en el lugar, fueron sustraídas dos garrafas de 10 kilos, una pava eléctrica y una estufa eléctrica, además de otros objetos que encontraron en el interior.
Tras un llamado al 911 intervino personal del Comando de Patrullas, mientras que Policía Científica realizó las pericias correspondientes. La denuncia penal fue radicada y la investigación quedó a cargo de los integrantes del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría Primera de Policía, por razones de jurisdicción. También se mantuvo una entrevista con el presbítero Gonzalo Domench para conocer lo sucedido y los daños provocados en el inmueble.
En tanto, en la Capilla San Pablo, del barrio Los Álamos, también se registraron daños para acceder al edificio. Según se informó, los delincuentes rompieron un ventiluz de la parte trasera y violentaron una reja que cubre una ventana lateral.
Del interior del inmueble fueron sustraídos una garrafa de 10 kilos, juguetes y prendas de vestir. También se informó sobre el faltante de otros elementos utilizados en las actividades de la capilla, entre ellos utensilios destinados a la preparación y servicio de meriendas.
La situación fue descubierta durante la jornada de este jueves y comunicada al personal del Comando de Patrullas Necochea.
La preocupación de la comunidad se debe especialmente al impacto que el robo tiene sobre las actividades de asistencia. En la Capilla San Pablo, según explicó Patricia Aranda, conocida como “Pachu”, los martes y jueves se preparan alrededor de 100 viandas que son distribuidas entre personas del sector y de otros lugares.
“Estamos mal, es increíble que nos pase esto”, expresó Aranda al referirse a lo sucedido.
Desde las comunidades de ambas capillas remarcaron que estos espacios cumplen una función de acompañamiento y asistencia a personas que atraviesan distintas necesidades, con actividades que incluyen la preparación y entrega de alimentos, además de otras acciones destinadas a las familias.
Por ese motivo, lamentaron que los elementos utilizados para desarrollar esas tareas hayan sido sustraídos y solicitaron la colaboración de quienes puedan ayudar a recuperar lo necesario para continuar con las actividades.
Las donaciones pueden realizarse mediante el alias teresitaneco.
Pese a los hechos, desde las comunidades religiosas señalaron que continuarán trabajando y acompañando a quienes necesitan asistencia.
“Duele lo sucedido, porque cada uno de estos elementos está al servicio de la comunidad. Pero nada nos hará perder la esperanza ni las ganas de seguir caminando juntos”, expresaron desde la comunidad.
“Nada nos roba la esperanza. Volveremos a empezar”, agregaron.