La presencia de pumas en los campos cercanos a Juan N. Fernández dejó de ser una situación aislada para convertirse en una creciente preocupación entre los productores rurales. Así lo expresó la productora y prestadora de servicios rurales Viviana Galli, quien aseguró que los ataques a animales se repiten con mayor frecuencia y generan importantes pérdidas económicas.
En diálogo con Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3, Galli explicó que la problemática lleva varios años, aunque en las últimas temporadas se agravó.
"Hace varios años que venimos con esta problemática. Sabemos que estos pumas rondan el campo", señaló.
En su establecimiento, los ataques comenzaron con la muerte de uno o dos corderos por noche. Sin embargo, el viernes pasado sufrió el episodio más grave hasta el momento, cuando diez animales fueron atacados en una sola jornada.
En total, ya perdió 16 corderos.
Pero el problema no afecta únicamente a su establecimiento. Según relató, un productor vecino perdió 14 corderos y cuatro borregas, mientras que otro sufrió la muerte de un ternero de aproximadamente 170 kilos.
La difusión de imágenes de los animales muertos en redes sociales hizo que la situación trascendiera el ámbito local y fuera replicada por distintos medios nacionales.
A partir de esa publicación, Galli comenzó a recibir mensajes y registros de productores de distintos puntos del país.
"Me llegan videos de todas partes del sudeste bonaerense, de otros lugares de la provincia, de Córdoba y de Entre Ríos, con ataques a ovejas, terneros, burros y caballos", contó.
Para la productora, se trata de una situación "alarmante" que requiere una respuesta coordinada y no soluciones aisladas para cada establecimiento.
Uno de los principales interrogantes es la cantidad de ejemplares que habitan la zona.
Galli recordó que el año pasado llegó a observar cinco pumas juntos en las inmediaciones de su campo, una situación que, según indicó, incluso sorprendió a especialistas en fauna silvestre.
En los últimos días volvió a detectar un ejemplar de gran tamaño cerca del corral de las ovejas y estimó que podría tratarse de un macho de entre 70 y 80 kilos.
La productora aclaró que la solución no pasa por eliminar al animal, ya que la legislación provincial prohíbe la caza, captura y tenencia del puma.
En cambio, consideró necesario avanzar en un abordaje integral que permita proteger tanto a la fauna como a la producción rural.
Galli recordó que el año pasado ya había participado de una reunión con especialistas en fauna silvestre en Balcarce, aunque consideró que las respuestas obtenidas fueron insuficientes frente a la realidad que viven los productores.
"En la mesa de trabajo hace falta alguna pata más. Tiene que ser algo integral", sostuvo.
Además, advirtió que la preocupación ya no pasa únicamente por las pérdidas económicas, sino también por la seguridad de quienes viven y trabajan en el campo.
Tras la repercusión pública del caso, confirmó que fue contactada por el jefe de la Patrulla Rural de Necochea, a través de la Jefatura Zonal de Mar del Plata, desde donde le solicitaron un informe detallado de la situación.
Asimismo, indicó que funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia se comunicarían con ella para analizar posibles alternativas.
La productora señaló que la presencia de pumas se suma a otro problema que desde hace años afecta a los establecimientos rurales: el crecimiento de la población de jabalíes y de cruzas entre jabalí y chancho doméstico.
Según explicó, en la zona de Juan N. Fernández ya es habitual observar grupos de tres, cuatro o cinco ejemplares entre los cultivos de maíz, mientras que en sectores como Energía, Lumb, San Cayetano y Santa Marina se registran manadas de hasta 30 o 40 animales.
Incluso consideró que el jabalí puede representar un riesgo mayor para las personas.
"El puma, cuando ve al ser humano a cierta distancia, generalmente se aleja. El chancho jabalí, en cambio, te encara", afirmó.
Finalmente, Galli expresó su preocupación por el futuro de la actividad ganadera si la situación continúa agravándose.
"No quiero pensar en un campo sin animales. Eso sería lo más terrible que le podría pasar al campo argentino", concluyó.