Marcos Aprea fue condenado este lunes a 4 años y 2 meses de prisión efectiva por la muerte de Germán Appella, ocurrida el 20 de junio de 2024 en Necochea. La sentencia fue dictada por el juez Ernesto Juliano, quien además dispuso ocho años de inhabilitación para conducir vehículos.
Uno de los puntos centrales del fallo fue la revocación de la prisión domiciliaria que Aprea cumplía hasta el momento. Tras la lectura de la sentencia, el magistrado ordenó su traslado a la DDI de Necochea, donde permanecerá alojado hasta que se habilite un lugar en la Unidad Penal de Batán.
La audiencia se desarrolló este lunes al mediodía en los Tribunales de Necochea y la lectura del veredicto se extendió por apenas unos minutos. La resolución fue seguida con profunda emoción por los familiares y allegados de Germán Appella, quienes estuvieron presentes en la sala.
Durante los alegatos, la Fiscalía había solicitado una pena de 4 años y 6 meses de prisión efectiva, mientras que la querella, en representación de la familia de la víctima, pidió la pena máxima prevista para el delito: 6 años de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir.
Aprea fue juzgado por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo bajo los efectos del alcohol, luego de atropellar con su Honda Civic al docente Germán Appella sobre la avenida 42.
A lo largo del debate oral, uno de los principales ejes de discusión fue la validez de las pruebas relacionadas con el consumo de alcohol. Mientras la Fiscalía sostuvo que el agravante quedó plenamente acreditado, la defensa cuestionó las pericias y solicitó que fueran descartadas.
Con la sentencia ya firme en primera instancia, Aprea dejará de cumplir la medida de prisión domiciliaria y permanecerá detenido hasta ser trasladado al complejo penitenciario de Batán. El fallo pone fin al juicio oral por uno de los casos que mayor repercusión tuvo en la ciudad durante los últimos años.
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