Hay recuerdos que el paso del tiempo no consigue borrar. Mucho menos cuando están asociados a una circunstancia extraordinaria y dolorosa. En la noche del 31 de agosto de 1996, durante una sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Necochea, murió sorpresivamente el ingeniero Daniel Osvaldo Pagani, entonces concejal de la Agrupación Comunal Transformadora (ACT). En los primeros minutos del 1° de septiembre se consumía una de las jornadas más conmocionantes que haya vivido el cuerpo legislativo local.
A 30 años de aquel episodio, Denis Vallota, compañero de banca de Pagani y protagonista de aquella experiencia política, volvió sobre su figura en una entrevista con Jorge Gómez en Voces de la Tarde, por Radio Noticias Necochea 97.3.
También recordó aquella sesión desde una perspectiva particularmente dolorosa, dado que Pagani murió sentado en su propia banca.
La relación entre ambos había comenzado mucho antes. Denis Vallota contó que conoció a Pagani en 1973, en el ámbito del Partido Intransigente, y que desde entonces compartieron distintos momentos de actividad política. En 1995, cuando Pagani volvió a ser candidato a intendente por la Transformadora, insistió para que Vallota encabezara la lista de concejales.
“Si vos no vas de primer candidato conmigo, yo no voy de candidato a intendente”, recordó que le dijo Pagani. Denis Vallota terminó aceptando y ambos compartieron el bloque en el Concejo Deliberante junto a otros representantes de la Transformadora, que por entonces contaba con 6 de las 18 bancas.
Para Denis Vallota, el ingeniero Daniel Osvaldo Pagani tenía una característica que lo distinguía, o sea su capacidad para enseñar y, al mismo tiempo, escuchar. “Era un tipo genial porque no solo te hablaba y te explicaba, sino que vos ibas aprendiendo con él. Enseñaba”, recordó.
También destacó su capacidad para generar respeto incluso entre quienes pertenecían a otros espacios políticos. “La gente que era de otros partidos políticos, a él lo escuchaba”, afirmó. Y agregó que cuando Pagani hablaba en el recinto “no había despelote, ni gritos, ni nada. Todo el mundo lo escuchaba”.
Aquella noche de 1996, sin embargo, todo cambió en cuestión de segundos. Pagani se acercó y se sentó en la banca de Vallota, ubicada detrás de la suya, luego de una discusión vinculada con la calidad del agua corriente. Vallota había llevado al recinto resultados de análisis que detectaban Escherichia coli en el agua de la red pública.
“Ahí nomás le agarró el ataque cardíaco”, recordó. El único que reaccionó inmediatamente fue el concejal Carlos Naverán, quien sacó a Pagani de aquella banca y comenzó a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar. Pero el infarto había sido masivo.
“Él no sufrió nada. Todos los demás sí vivimos esa época”, resumió Denis Vallota, con la perspectiva de quien tres décadas después todavía conserva aquella noche en la memoria.
La conversación permitió también recuperar otra dimensión de Pagani, o sea su preocupación por el desarrollo de Necochea. Vallota recordó un proyecto relacionado con el servicio de agua corriente y cloacas, que comenzó a partir de una experiencia conocida en San Martín de los Andes. Junto a Pagani y Oscar Pérez viajó hasta esa ciudad para conocer el sistema y luego trabajaron en una propuesta para Necochea.
Aquella mirada sobre la ciudad aparece hoy, tres décadas después, particularmente vigente. “Necochea tiene que planificar”, era una de las ideas que Denis Vallota atribuyó a Pagani. Y precisamente la falta de planificación fue uno de los ejes que utilizó para analizar la Necochea de 2026.
Consultado sobre la gestión del intendente Arturo Rojas, Denis Vallota sostuvo que el primer mandato le pareció “excelente”, aunque consideró que en el segundo período “es como todos los segundos períodos de todos los gobiernos municipales que hemos tenido. Parece como que bajan los brazos”.
Sin embargo, puso el acento en una cuestión que, a su juicio, condiciona fuertemente la gestión municipal: “El tema económico tiene mucho que ver. Gravita en un 99%”, acotó.
Desde su experiencia cotidiana en Villa del Deportista, destacó particularmente el estado actual de algunas calles troncales. Mencionó las avenidas 10, 42 y 58 y afirmó que “nunca jamás en ningún gobierno han estado como han estado ahora”, aunque reconoció que las lluvias y el intenso tránsito deterioran rápidamente los arreglos.
Pero, más allá de una calle o una gestión determinada, Denis Vallota volvió a una cuestión que Pagani señalaba hace tres décadas. El crecimiento urbano sin planificación.
“Necochea no se planificó. Nunca”, sostuvo. Y puso como ejemplo la expansión hacia distintos sectores de la ciudad, donde se construyeron viviendas sin que necesariamente existieran servicios básicos.
A su entender, el crecimiento hacia el Oeste ofrece una oportunidad, por su cercanía con el mar, pero requiere planificación y obras de infraestructura. “La ciudad se expande y no tiene una planificación”, insistió.
En ese punto aparece también el problema de los recursos. Denis Vallota consideró que “con plata gobernás” y que sin recursos resulta muy difícil encarar obras de infraestructura de gran magnitud, como desagües pluviales, pavimentos o redes de servicios.
Treinta años después de aquella noche que sacudió al Concejo Deliberante, el recuerdo de Daniel Osvaldo Pagani vuelve entonces asociado no solamente a la tragedia de una muerte inesperada, sino también a algunas de las discusiones que todavía atraviesan a Necochea.
Su compañero de banca lo recordó como “un tipo macanudísimo”, un dirigente capaz de ser escuchado por propios y adversarios. Y entre aquellas enseñanzas que quedaron de su paso por la política aparece una que, quizás, mantiene toda su actualidad. Yna ciudad que crece sin planificación termina obligándose a resolver después los problemas que debió prever antes.