La transformación de la Ruta Provincial 88 en una autovía vuelve a dar un paso adelante. La Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires ya trabaja en los relevamientos y estudios necesarios para elaborar el proyecto técnico de la obra, que contempla la duplicación de la calzada en el corredor que conecta Necochea con Mar del Plata.
Según informó este miércoles el medio marplatense 0223, el subadministrador de Vialidad bonaerense, Hernán Y Zurieta, confirmó que el objetivo es contar con el proyecto terminado hacia fines de este año o, como máximo, durante enero próximo.
La iniciativa adquiere especial relevancia por la elevada cantidad de siniestros viales registrados en los últimos años y por las características del tránsito que circula por la ruta, donde el importante movimiento de camiones y las maniobras de sobrepaso constituyen algunos de los principales factores de riesgo.
El proyecto contempla la transformación de toda la traza, estimada en unos 107 kilómetros. Los estudios permitirán determinar con mayor precisión las características que tendrá la futura autovía, el costo de la obra y la manera en que podría ejecutarse.
Y Zurieta señaló que se trata de una inversión de gran magnitud y que uno de los principales desafíos será precisamente conseguir los recursos necesarios para financiarla.
Entre las alternativas que analiza la Provincia aparece la posibilidad de recurrir a organismos internacionales de crédito, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o la Corporación Andina de Fomento (CAF). Para avanzar por esa vía, sin embargo, serían necesarias determinadas autorizaciones del Gobierno nacional.
Uno de los puntos que generó mayor repercusión es la posibilidad de que la futura autovía sea concesionada y que se establezca un sistema de peaje.
Consultado sobre esa alternativa, Y Zurieta no la descartó. “No se descarta”, señaló el funcionario, aunque aclaró que por el momento no existe una decisión tomada y que la prioridad es finalizar el proyecto técnico para conocer con exactitud la dimensión de la obra y su costo.
La eventual participación de AUBASA aparece como una de las posibilidades a considerar, tomando como referencia el esquema utilizado actualmente en otras rutas bonaerenses. No obstante, cualquier definición sobre una concesión y el cobro de peajes quedará sujeta a las decisiones que se adopten una vez finalizados los estudios.
Otro de los aspectos que deberá resolver el proyecto es el impacto sobre los terrenos ubicados a los costados de la actual Ruta 88.
Desde Vialidad señalaron que se buscará aprovechar al máximo la actual zona de camino para evitar expropiaciones innecesarias. Sin embargo, podrían requerirse algunas intervenciones puntuales, especialmente en sectores donde el espacio disponible no alcance para realizar la duplicación de la calzada.
También se deberá definir si la obra se ejecutará de manera integral o por etapas, en función de las prioridades y de los recursos disponibles.
Mientras avanza el proyecto de la futura autovía, la actual Ruta 88 continúa siendo objeto de trabajos de conservación.
De acuerdo con lo informado por Vialidad, actualmente se realizan tareas entre los kilómetros 24 y 40, que incluyen bacheo, pintura, señalización y reparación de banquinas. Desde el organismo aclararon que estas intervenciones tienen como objetivo mejorar las condiciones de seguridad de la ruta, pero no constituyen una repavimentación integral ni implican el inicio de la construcción de la autovía.
La necesidad de transformar la Ruta 88 en una vía de doble calzada viene siendo reclamada desde hace años por vecinos, instituciones y representantes políticos de Necochea, General Alvarado, Lobería y General Pueyrredon, especialmente ante la reiteración de accidentes fatales.
Por ahora, el proyecto técnico representa el primer paso concreto para determinar cómo podría materializarse una obra largamente reclamada. La definición del financiamiento será, posteriormente, uno de los principales desafíos para que la autovía pueda finalmente comenzar a construirse.