"El diagnóstico no cambia mucho respecto de lo que viene siendo Necochea en los últimos 10 o 15 años, pero con el agravante de que en los últimos tiempos se ha profundizado el delito". Con esa definición, el periodista Gustavo Nicolás resumió su mirada sobre la realidad de la seguridad en Necochea y Quequén durante una entrevista en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3.
Con más de 30 años de trayectoria cubriendo temas policiales y judiciales, Nicolás consideró que la ciudad registra índices delictivos que, a su entender, se encuentran por encima de los esperables para una comunidad de aproximadamente 100.000 habitantes. Sin embargo, aclaró que se trata de una problemática compleja y multicausal.
Uno de los aspectos que destacó fue la necesidad de diferenciar pobreza de delincuencia.
"La pobreza no es sinónimo de inseguridad, eso lo afirmo categóricamente", expresó.
No obstante, sostuvo que la marginalidad, la falta de empleo, las dificultades educativas y la ausencia de oportunidades generan un contexto que favorece el crecimiento del delito.
Como ejemplo, recordó la construcción de los barrios federales durante la primera gestión municipal de Daniel Molina y aseguró que, en ese período, la actividad delictiva disminuyó.
"Cuando hay trabajo no es que desaparezca el delito, pero disminuye notablemente", afirmó.
También manifestó su preocupación por la cantidad de jóvenes que hoy no estudian ni trabajan, una realidad que, según indicó, limita las posibilidades de inserción laboral y aumenta la vulnerabilidad social.
Nicolás también analizó el funcionamiento de la Policía Bonaerense y consideró que la reforma implementada a fines de la década de 1990, si bien buscó combatir la corrupción, terminó generando una estructura excesivamente descentralizada.
"Creo que arrancó con las mejores intenciones en cuanto a combatir la corrupción de la Policía, pero terminó perjudicando porque estamos en Argentina, en la provincia de Buenos Aires, y ese tipo de policías funcionan para países nórdicos o europeos", sostuvo.
En ese sentido, cuestionó que muchos efectivos formados en ciudades del interior sean destinados al conurbano bonaerense, lo que priva a sus localidades de origen de recursos humanos que podrían reforzar la seguridad local.
Otro de los puntos que planteó fue la necesidad de modificar el Código Procesal Penal de la provincia de Buenos Aires, especialmente en relación con la reiteración delictiva.
"Creo que el legislador bonaerense debería tomar nota de toda esta situación que se está viviendo de la reiteración delictiva y modificar el Código", señaló.
Aunque aclaró que una reforma no resolvería por sí sola el problema de la inseguridad, consideró que permitiría una respuesta más efectiva frente a quienes acumulan numerosos hechos delictivos sin condena firme.
Respecto de la gestión local, Nicolás reconoció que la Municipalidad de Necochea realizó importantes inversiones en materia de seguridad, como el fortalecimiento del Centro Operativo de Monitoreo (COM) y la incorporación de distintos recursos tecnológicos.
Sin embargo, remarcó que la seguridad es una responsabilidad primaria de la Provincia de Buenos Aires y advirtió que el municipio no debería terminar asumiendo funciones que exceden sus competencias.
También lamentó la falta de una estrategia política conjunta para reclamar soluciones.
"Eso hoy lamentablemente no lo vemos, no sucede", dijo, al recordar que años atrás representantes de distintos espacios políticos viajaban unidos a La Plata para gestionar respuestas ante el Ministerio de Seguridad.
Además, hizo referencia al denominado corredor delictivo entre Necochea y Mar del Plata, particularmente vinculado al robo de vehículos, y cuestionó la ubicación actual de algunos controles preventivos sobre las rutas de acceso a la ciudad.
Sobre el final de la entrevista, Gustavo Nicolás reflexionó sobre la evolución del periodismo y el impacto de las nuevas tecnologías y las redes sociales en la profesión.
Consideró que los cambios son inevitables, pero advirtió que no deben hacer perder los valores esenciales del oficio.
"Hay que adaptarse a los cambios, pero sin perder la esencia del periodismo, que debe hacerse con responsabilidad, compromiso, esfuerzo y seriedad", afirmó.
Y dejó una última reflexión que, según aseguró, sigue guiando su trabajo después de más de tres décadas de carrera.
"Ser curioso siempre. Y dudar. Desconfiar de todo", concluyó.