04/09/2026

Locales

Malvinas

Fuerte polémica: en las Fuerzas Armadas sospechan que la nueva base naval anunciada por Milei podría quedar bajo influencia de Estados Unidos

09:09 | Tras el anuncio presidencial sobre Malvinas y la creación de una nueva base naval en Tierra del Fuego, surgieron cuestionamientos dentro del ámbito militar. Mientras respaldan el objetivo de fortalecer la soberanía, advierten que el presupuesto es insuficiente y expresan dudas sobre el futuro rol que podría tener Estados Unidos en la instalación.



El anuncio del presidente Javier Milei sobre el envío al Congreso de un paquete de proyectos para fortalecer la soberanía argentina en las Islas Malvinas y la construcción de una nueva base naval en Tierra del Fuego abrió un fuerte debate dentro de las Fuerzas Armadas.

Si bien distintas voces del ámbito militar coincidieron en respaldar el reclamo histórico de soberanía sobre las islas y la necesidad de reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur, también surgieron cuestionamientos sobre la viabilidad del proyecto y sospechas acerca del eventual papel que podría desempeñar Estados Unidos.

Según distintas fuentes militares consultadas por La Política Online, existe preocupación por la posibilidad de que la futura base termine funcionando con una fuerte participación norteamericana, en un esquema similar al de otras instalaciones militares administradas conjuntamente con Estados Unidos.

"El discurso es correcto, pero genera dudas"

El presidente de la Liga Naval, Fernando Morales, sostuvo que, analizado desde el punto de vista estratégico, el mensaje presidencial contiene conceptos compartidos por gran parte del ámbito militar.

"Habla de la usurpación de Malvinas, de la importancia de la Antártida y de la necesidad de una base naval fuerte en el sur. Todo eso es correcto", señaló.

Sin embargo, manifestó sus dudas sobre el cambio de postura del Gobierno.

"O Milei cambió 180 grados su pensamiento histórico o le cambiaron el libreto", afirmó.

Morales recordó que integrantes del propio oficialismo, como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sostuvieron anteriormente que las Fuerzas Armadas estaban sobredimensionadas en relación con los recursos disponibles.

El presupuesto, en el centro del debate

Otro de los cuestionamientos apunta a la situación presupuestaria de las Fuerzas Armadas.

Fuentes militares señalaron que el gasto en Defensa representa actualmente alrededor del 0,6% del Producto Bruto Interno, cuando consideran que debería acercarse al 2% para permitir un proceso de reequipamiento significativo.

También recordaron que fueron reducidas partidas destinadas al entrenamiento militar y que continúan demorados distintos proyectos vinculados con la Armada.

En ese contexto, uno de los planteos más repetidos fue el relacionado con los salarios.

"Difícilmente se pueda hablar de reequipamiento militar cuando lo primero que no estás reequipando es el salario y la salud. Ningún militar va a ir a una guerra si cobra 1.300.000 pesos como un piloto de F-16", sostuvo Morales.

Sospechas sobre una eventual participación de Estados Unidos

La principal inquietud expresada por algunos sectores militares gira en torno al futuro funcionamiento de la base anunciada por el Presidente.

Según un militar retirado citado por el medio, dentro de las Fuerzas Armadas existe la sospecha de que el proyecto pueda convertirse en la antesala de una mayor presencia militar estadounidense en el Atlántico Sur.

La hipótesis plantea un esquema similar al de otras bases utilizadas por Estados Unidos en distintos países, donde ese país participa del mantenimiento y operación de las instalaciones mientras la administración local conserva una presencia parcial.

Hasta el momento, el Gobierno nacional no anunció que la futura base naval vaya a ser administrada por Estados Unidos ni informó acuerdos en ese sentido. Las versiones difundidas corresponden a opiniones y sospechas expresadas por fuentes militares consultadas por el medio.

Mientras tanto, el anuncio presidencial continúa generando repercusiones políticas y militares, en un contexto donde el debate sobre la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur volvió a ocupar un lugar central en la agenda nacional.