La crisis que atraviesa Supermercados Toledo dejó de ser solamente un problema de la ciudad de Mar del Plata y también tiene una referencia directa para Necochea, donde la histórica cadena mantiene presencia comercial.
La empresa, que nació en Mar del Plata hace seis décadas y llegó a convertirse en uno de los principales grupos supermercadistas de capital nacional de la Costa Atlántica, atraviesa una situación financiera que la llevó a desprenderse de algunos de sus locales y a analizar ahora una venta parcial o total de la compañía.
El dato que genera mayor preocupación es el volumen de los cheques rechazados. Según los registros del Banco Central citados por LA NACION, Toledo acumula más de 300 cheques rechazados por un total de $3.300 millones. A esto se sumaron dificultades para afrontar los salarios de unos 1.500 trabajadores, situación que durante varios meses llevó a la empresa a pagar los sueldos de manera desdoblada.
La cadena cuenta actualmente con 33 locales, concentrados principalmente en Mar del Plata, pero también con presencia en Necochea, Miramar, Pinamar y Santa Clara del Mar.
Por el momento, la información disponible no precisa modificaciones concretas sobre el funcionamiento del local o los locales que Toledo posee en Necochea. Sin embargo, la eventual venta de la compañía abre interrogantes sobre el futuro de toda la estructura comercial y laboral de la cadena.
En las últimas semanas, la empresa ya se desprendió de tres locales, operaciones que le permitieron obtener fondos para afrontar sus compromisos. Según la información publicada, esas tres bocas fueron adquiridas por comerciantes de la colectividad china.
Mientras Toledo busca una salida a su situación financiera, en el mercado aparecen distintos posibles compradores.
Entre los nombres mencionados figuran La Anónima, Cencosud y Carrefour, además de la Cooperativa Obrera, con sede en Bahía Blanca. También existe interés de comerciantes de origen chino, que ya adquirieron los tres locales vendidos recientemente.
La posibilidad de una venta no sería necesariamente por la totalidad de la empresa. La actual conducción analiza una venta parcial o total, en medio del concurso preventivo que Toledo mantiene desde 2006.
Toledo nació en 1966, cuando la familia fundadora compró un pequeño autoservicio en la esquina de Colón y Sarmiento, en Mar del Plata. Con el paso de las décadas, la compañía amplió sus actividades y desarrolló una estructura que incluyó producción panificadora, avícola, chacinados y producción y faena de cerdos.
La empresa se encuentra en concurso preventivo desde agosto de 2006 y logró mantenerse operativa durante dos décadas. En ese período también enfrentó la llegada de nuevos competidores al mercado marplatense.
Otro golpe importante para la compañía fue la muerte de Antonio Toledo, fundador y principal referente histórico de la cadena, ocurrida en agosto de 2025.
La situación financiera, los cheques rechazados y la necesidad de obtener liquidez llevaron a Toledo a desprenderse de activos y ahora a buscar una alternativa que permita sostener el negocio.
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata expresaron preocupación por el futuro laboral. Su secretario general, Guillermo Bianchi, señaló a LA NACION que el gremio busca que una eventual venta se concrete “con el personal adentro”.
Mientras se definen las negociaciones, la situación de una de las cadenas supermercadistas más tradicionales de la Costa Atlántica mantiene la atención también en Necochea, donde Toledo forma parte del entramado comercial local.