La reforma del régimen de Zona Fría, aprobada por el Senado, modifica de manera significativa el esquema que había incorporado a Necochea al beneficio en 2021. Sin embargo, mientras miles de hogares dejarán de recibir la tarifa diferencial, el cargo destinado a financiar el sistema continuará incluido en el precio del gas.
El cambio devuelve el beneficio automático a su núcleo original: la Patagonia, la Puna y Malargüe, dejando afuera a numerosas localidades que habían sido incorporadas con la ampliación de 2021.
En la provincia de Buenos Aires, la modificación alcanza a más de 90 municipios, entre ellos Necochea, Mar del Plata y Bahía Blanca.
Uno de los aspectos centrales de la reforma es que se mantiene el recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Ese cargo se aplica sobre el gas consumido o comercializado mediante redes y ductos en todo el país. Por lo tanto, según el análisis publicado por La Política Online, los usuarios que pierdan el beneficio de Zona Fría continuarán aportando al mecanismo que financia los subsidios.
El recargo fue creado en 2002 mediante la Ley 25.565 para alimentar el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.
Originalmente, esos recursos estaban destinados a financiar tarifas diferenciales para usuarios de la Patagonia, la Puna y Malargüe, además de compensaciones vinculadas al gas licuado de petróleo. En 2021, la ampliación del régimen extendió el universo de beneficiarios.
El Gobierno estima que alrededor de 1,6 millones de usuarios perderán el beneficio como consecuencia de la reforma.
Durante el debate parlamentario, la Secretaría de Energía calculó que la modificación permitiría un ahorro fiscal cercano a los 400 millones de dólares anuales.
Sin embargo, el mecanismo de recaudación permanece vigente.
El recargo alcanza a todos los metros cúbicos de gas consumidos o comercializados por redes o ductos, independientemente de su utilización final. Además, una normativa de este año facultó al Ministerio de Economía a modificar el nivel del cargo hasta un 50% respecto de su valor.
Por ahora, el recargo se mantiene en hasta el 7,5%.
La modificación abre también un interrogante sobre el destino de los recursos que continuará generando el cargo.
El proyecto de Presupuesto 2027 contempla $1.014.893 millones en transferencias corrientes del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.
El objetivo declarado del fondo continúa siendo financiar compensaciones tarifarias vinculadas con los consumos domiciliarios de gas natural y gas licuado de petróleo.
Durante la discusión parlamentaria se planteó que parte del ahorro generado por la reducción del régimen permitiría atender obligaciones pendientes y que posteriormente podría reducirse el recargo. Algunas versiones mencionaron una eventual baja hasta el 5,85%.
Sin embargo, la reforma aprobada mantiene actualmente el cargo de hasta 7,5%.
Para Necochea, la modificación significa que los usuarios dejarán de contar con el beneficio general de Zona Fría que había sido incorporado en 2021.
De esta manera, los hogares necochenses deberán afrontar las facturas sin ese descuento, mientras que el recargo destinado a sostener el sistema continuará formando parte del esquema de financiamiento.
La discusión, por lo tanto, no se limita solamente a quiénes reciben el beneficio, sino también a qué ocurre con los recursos que continúan recaudándose a través del cargo.
El nuevo escenario deja así una pregunta abierta: si el régimen se reduce y millones de usuarios dejan de recibir el beneficio, cómo se distribuirán los recursos que continúa generando el recargo que pagan los consumidores de todo el país.