02/10/2026

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60 años de Iriberri: una historia ligada al campo y una mirada estratégica sobre Puerto Quequén

08:42 | Juan Bautista Iriberri, integrante de Juan Leoncio Iriberri Sociedad en Comandita por Acciones, repasó seis décadas de trayectoria de una empresa nacida en 1966 y estrechamente vinculada con la producción agropecuaria regional. La evolución de la cebada, el potencial productivo y las inversiones necesarias para acompañar el crecimiento fueron algunos de los ejes de la entrevista.



Sesenta años representan mucho más que una fecha para una empresa. Son seis décadas de transformaciones económicas, tecnológicas y productivas, pero también de una relación sostenida con los productores y con una región cuya actividad agropecuaria tiene en Puerto Quequén uno de sus principales puntos de salida al mundo.

En ese marco, Juan Bautista Iriberri, integrante de la firma Juan Leoncio Iriberri Sociedad en Comandita por Acciones, repasó la historia de la empresa durante una entrevista en Voces de la Tarde, programa conducido por Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3.

La compañía nació en 1966 y actualmente tiene entre sus principales actividades la comercialización de granos, con una especialización particularmente importante en cebada cervecera. La firma cuenta además con una planta de silos en Necochea.

Una empresa que nació mirando al mundo

Al recordar los comienzos, Iriberri contó la historia de su padre, quien con poco más de 20 años trabajaba junto a su propio padre en el campo como tractorista.

Un viaje a Europa y Estados Unidos significó un cambio de perspectiva. En una época en la que viajar en avión todavía constituía una experiencia novedosa, pudo conocer otros mercados y regresar con la idea de que existía un amplio mundo vinculado con los alimentos y los cereales que podía desarrollarse.

A partir de aquella experiencia comenzó una actividad empresarial que, seis décadas después, continúa estrechamente vinculada con el productor agropecuario y con Puerto Quequén.

“Estamos realmente enamorados de Puerto Quequén y de toda nuestra zona de influencia”, expresó Iriberri.

En ese recorrido también destacó una forma de trabajar basada en relaciones sostenidas a lo largo del tiempo, donde la confianza y el cumplimiento de la palabra tienen un papel central tanto para las empresas como para los productores.

La cebada, protagonista de una transformación

Uno de los ejes de la entrevista fue la evolución que tuvo la cebada durante las últimas décadas.

Iriberri explicó que poco más de 20 años atrás el cultivo no tenía el protagonismo exportador que alcanzaría posteriormente. Las restricciones existentes para la comercialización externa del trigo llevaron a muchos productores a buscar alternativas, y la cebada comenzó a ganar espacio.

Actualmente, según señaló, la cebada exportada desde Puerto Quequén supera en volumen al trigo, tanto por sus destinos cerveceros como forrajeros.

Brasil aparece entre los principales mercados y la producción de la región logró además reconocimiento internacional.

“Uno no se da cuenta de la importancia que tenemos a nivel mundial, que es mucha”, afirmó Iriberri, al recordar su participación en un congreso de cebada realizado en Australia, donde pudo observar el interés que generan las variedades argentinas y los mercados en los que participa la producción regional.

Un territorio con diversidad productiva

Para Iriberri, otra de las fortalezas de la zona es la diversidad de cultivos.

Trigo, cebada, maíz, girasol y soja de segunda forman parte de una matriz productiva que encuentra condiciones favorables en el área de influencia de Puerto Quequén.

“Tenemos unos potenciales de rendimiento altísimos”, sostuvo.

Pero ese potencial, advirtió, requiere que la infraestructura avance en paralelo con la producción.

Más almacenamiento e inversiones para acompañar el crecimiento

Entre las necesidades que identificó aparecen la energía eléctrica, la capacidad de almacenamiento y las inversiones en Puerto Quequén.

En particular, consideró que el puerto debería duplicar su capacidad de almacenaje, teniendo en cuenta que el crecimiento de la producción se produjo a un ritmo superior al de la infraestructura disponible.

También se refirió a la posibilidad de instalar en el futuro una maltería, aunque vinculó cualquier emprendimiento de esas características con la disponibilidad energética y con la evolución del consumo mundial de cerveza, que actualmente atraviesa un escenario más estancado.

“Queremos que Puerto Quequén crezca”

La nueva conducción del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén también fue motivo de análisis durante la entrevista.

Iriberri manifestó expectativas ante esta nueva etapa y planteó la necesidad de sostener una mirada de largo plazo para el desarrollo de la estación marítima.

“Queremos que Puerto Quequén crezca, que Puerto Quequén se renueve”, afirmó.

En ese sentido, señaló que existen obras y decisiones pendientes que requieren acompañamiento político e institucional para poder avanzar.

El ferrocarril y una ventaja geográfica

El desarrollo del ferrocarril fue otro de los temas abordados.

Iriberri se mostró partidario de avanzar en ese sentido, aunque planteó que las distancias y la ubicación geográfica de la región deben ser consideradas al momento de analizar su utilidad.

En el caso de Puerto Quequén, destacó una ventaja que considera determinante: “Tenemos la producción en frente al puerto”.

Al comparar la situación de la región con la de otras zonas productivas del mundo, concluyó: “Evidentemente estamos en un lugar muy privilegiado”.

Seis décadas y una nueva campaña

La empresa que comenzó su actividad en 1966 cuenta actualmente con más de 20 trabajadores directos, además de una amplia red de proveedores, transportistas y servicios relacionados con su actividad.

A seis décadas de aquel viaje que modificó la mirada de su padre, la firma continúa vinculada con el sector agropecuario regional y con Puerto Quequén.

Mientras tanto, el campo de la zona inicia una nueva campaña luego de un período de abundantes lluvias. Frente a ese escenario, Iriberri prefirió mantener la cautela y no anticipar resultados cuando todavía resta buena parte del ciclo productivo.

“Siempre es preferible el exceso que la falta de agua”, señaló.

Sesenta años después de sus comienzos, la historia de Iriberri continúa ligada a una actividad que mira hacia el mercado internacional y a una región que, en palabras de Juan Bautista Iriberri, cuenta con condiciones y potencial para seguir creciendo.