Juan Manuel Vidal llegó al Concejo Deliberante de Necochea con una preocupación concreta: las consecuencias que tendrá para los vecinos de la región la eliminación del beneficio de zona fría en las facturas de gas. Pero detrás de su exposición en la Banca Abierta del miércoles pasado apareció también una mirada más amplia sobre una realidad que, según describió, atraviesan distintos sectores de la economía popular: ingresos que apenas alcanzan para vivir, jubilados que deben continuar trabajando y familias que buscan distintas alternativas para completar sus ingresos.
Vidal es organizador de la feria itinerante La Soberana, que actualmente reúne alrededor de diez puestos y se instala en distintos sectores de Necochea y Quequén. Trabaja junto a su esposa: ella elabora conservas y él produce panificados. Además, participa de la Mesa Social y mantiene vinculación con la UTEP y la FENAD, desde donde canaliza parte de las demandas de los feriantes.
“Para nosotros la feria es como un auxilio a la economía de la gente”, explicó durante una entrevista con el programa Voces de la Tarde, conducido por Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3. Allí, señaló, conviven jóvenes, emprendedores y jubilados que encuentran en esa actividad una forma de complementar ingresos que resultan insuficientes.
Ese escenario fue el punto de partida para explicar su preocupación por el gas. Vidal cuestionó la eliminación del beneficio de zona fría y sostuvo que representa una carga adicional para familias que ya destinan prácticamente todos sus ingresos al sostenimiento cotidiano.
“Todo”, respondió cuando se le preguntó cuánto de lo que gana una persona de ese sector se destina a vivir. Como ejemplo, mencionó a jubilados que venden productos en la feria porque sus haberes no alcanzan y a familias en las que distintos integrantes deben aportar para cubrir los gastos.
En ese contexto, sostuvo que las bajas temperaturas de la región no pueden ser consideradas una cuestión menor. Contó incluso que vive en una zona alejada del centro y que durante el invierno llega a encontrar congeladas las cañerías de agua.
Su planteo fue que el beneficio de zona fría no debe interpretarse como que unos vecinos pagan el consumo de otros, sino como una herramienta de equidad territorial frente a las condiciones climáticas particulares de la región.
Juan Manuel Vidal también se refirió a otro de los temas que atraviesan la agenda local: la ordenanza recientemente aprobada por el Concejo Deliberante para regular y sancionar determinadas conductas vinculadas con los cuidacoches o “trapitos”.
Su postura fue clara: no está de acuerdo con una respuesta basada en la exclusión.
“La solución no es excluir”, sostuvo, y planteó la necesidad de encontrar mecanismos que permitan institucionalizar la actividad, establecer reglas y diferenciar situaciones.
Admitió que existen casos problemáticos y que una persona que concurre a trabajar bajo los efectos del alcohol o de drogas no puede desarrollar normalmente su tarea. Sin embargo, consideró que esas situaciones deben abordarse con herramientas sociales y de regulación, sin incluir a todos los cuidacoches dentro de un mismo grupo.
“Hay gente que trabaja de trapito todos los días en la misma esquina y nunca ha tenido un problema”, señaló, reclamando criterios que permitan distinguir las diferentes situaciones.
La conversación derivó entonces hacia una realidad que Vidal observa diariamente: la multiplicación de estrategias para sobrevivir en una economía que, según su relato, deja cada vez menos margen.
Mencionó a jubilados que continúan trabajando, amas de casa que salen a generar ingresos, jóvenes que venden ropa usada y familias que recurren a ferias, changas o emprendimientos para sostenerse.
En ese marco, sostuvo que la respuesta no debería limitarse a una ordenanza.
“La forma que tenés es poder acceder. Es poder llevarle la luz al barrio, poder llevar el agua al barrio, poder llevar un asfalto”, resumió.
Su intervención terminó vinculando ambos temas —el gas y los cuidacoches— con una misma preocupación: cómo evitar que las dificultades económicas se traduzcan en una mayor exclusión social.
Para Vidal, la discusión no pasa solamente por cuánto cuesta un servicio o qué actividad se permite en la vía pública, sino también por las alternativas concretas que tiene una parte de la sociedad para generar ingresos y sostener a sus familias.