Patricia Astesano, la principal acusada por el homicidio de Alejandra Fiorito ocurrido en Quequén, obtuvo en las últimas horas el beneficio del arresto domiciliario. La resolución judicial le otorga este esquema moratorio a la imputada, aunque la medida aún no se hizo efectiva en la práctica. Por el momento, Astesano continúa alojada en la Unidad Penal N° 50 de Batán a la espera de la colocación del dispositivo de monitoreo con pulsera o tobillera electrónica, una condición que resulta indispensable para que las autoridades puedan concretar su traslado al domicilio fijado.
En paralelo a la definición sobre las condiciones de detención de la acusada, la fiscalía a cargo del Dr. Carlos Larrarte avanza de manera sostenida con la etapa probatoria para esclarecer la mecánica y la secuencia del trágico hecho. Durante las últimas jornadas se completaron diversas pericias claves solicitadas por los investigadores, entre las que se destacan los estudios balísticos sobre el arma de fuego que fuera secuestrada en el marco de los procedimientos de la causa.
Asimismo, los peritos concluyeron los análisis morfológicos sobre una muestra de cabello hallada en el interior del vehículo Volkswagen Suran perteneciente a la víctima. Según confirmaron las fuentes judiciales ligadas al expediente, esta prueba no aportó el material genético suficiente para poder llevar a cabo un cotejo de ADN con el perfil de la imputada, por lo que no se pudo establecer una vinculación directa por esa vía.
De cara a las próximas semanas, la instrucción de la fiscalía tiene programada la realización de una pericia clave que estará orientada a reconstruir de forma exacta la secuencia y la mecánica del crimen. Esta reconstrucción será fundamental para fundamentar el cuadro probatorio contra Astesano, mientras se aguarda el informe final para dar por concluida la etapa de recolección de evidencia en el expediente que conmociona a toda la comunidad de Quequén y Necochea.