Guillermo Montenegro volvió a ponerse al frente de la Municipalidad de General Pueyrredon, después de casi diez meses de licencia para desempeñarse como senador bonaerense. Su regreso se produce en un contexto marcado por una creciente preocupación por la inseguridad y una sucesión de hechos delictivos en distintos sectores de Mar del Plata.
El retorno quedó formalizado luego de que el Senado bonaerense aprobara su licencia y el Concejo Deliberante de General Pueyrredon hiciera lo propio con la finalización de su licencia como intendente. De esta manera, Montenegro retomó el mandato para el que había sido reelegido en 2023.
En su primera conferencia de prensa tras reasumir, realizada en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), el jefe comunal explicó que tomó la decisión fundamentalmente por la situación de seguridad.
“Existe en nuestra ciudad un problema muy grave con relación a la seguridad y tomé la decisión de ponerme al frente”, afirmó.
Montenegro sostuvo que la situación genera temor entre los vecinos y cuestionó que las responsabilidades institucionales terminen convirtiéndose en explicaciones para quienes sufren un delito.
“Cuando a un vecino le roban, explicarle el organigrama no es lo que corresponde. Hay que laburar y actuar en consecuencia”, manifestó.
Uno de los principales objetivos planteados por el intendente es coordinar el trabajo de todos los organismos que intervienen en materia de seguridad.
En ese esquema incluyó a la Patrulla Municipal, la Policía Bonaerense, las fuerzas federales, fiscales y jueces. Según sostuvo, cada uno debe asumir el rol que le corresponde para evitar que las diferencias de jurisdicción terminen afectando a los vecinos.
“Lo más importante es generar la coordinación entre todos los actores de la seguridad en la ciudad”, señaló.
Montenegro también anticipó que mantuvo conversaciones con el gobernador Axel Kicillof y que reclamará mayor presencia de fuerzas provinciales y federales en Mar del Plata.
El jefe comunal asumió además personalmente la responsabilidad por la política de seguridad de su administración.
“La responsabilidad de esta gestión es mía. Yo me hago responsable y me pongo al frente del tema para buscar las soluciones que se necesitan”, sostuvo.
En otro tramo de la conferencia, Montenegro buscó marcar cuál será el eje de su regreso y planteó una postura de respaldo a las fuerzas de seguridad.
“Acá hay un solo enemigo, y ese enemigo es el delincuente”, afirmó, al tiempo que sostuvo que el objetivo debe ser recuperar el espacio público para los vecinos y garantizar que quienes cometan delitos enfrenten las consecuencias correspondientes.
También pidió evitar que la problemática sea utilizada como una disputa política entre las distintas jurisdicciones.
“No hagamos política con esto, es más importante lo que está en juego que una discusión política”, manifestó.
El regreso de Montenegro puso fin al interinato de Agustín Neme, quien había quedado al frente del Ejecutivo municipal desde diciembre de 2025.
Sin embargo, Montenegro buscó despegar su decisión de cualquier cuestionamiento a la gestión de su reemplazante.
“No tiene que ver con lo que estaba haciendo Agustín, sino con las decisiones que creo que debo tomar”, sostuvo.
Además, destacó el trabajo realizado por Neme durante los diez meses en los que estuvo al frente del Municipio y aseguró que continuará formando parte de su espacio político.
Neme, por su parte, volvió formalmente a su banca en el Concejo Deliberante, aunque solicitó una nueva licencia hasta el 16 de octubre.
El regreso de Montenegro ocurre luego de un período de diez meses en el Senado bonaerense y en un escenario en el que la inseguridad se convirtió en uno de los principales reclamos de la agenda marplatense.
En los días previos se habían registrado distintos hechos delictivos, entre ellos robos violentos y entraderas, mientras también creció la preocupación por robos de infraestructura urbana.
Con este panorama, Montenegro decidió interrumpir temporalmente su paso por la Legislatura y regresar al Municipio. Ahora deberá transformar su principal definición política —“ponerse al frente” de la seguridad— en medidas concretas y resultados en las calles de Mar del Plata.